Destituyen a Juan Avendaño del sindicato por corrupción y nepotismo

Salina Cruz, Oax. Luego de evidenciar una serie de corrupción, hostigamiento y enriquecimiento que venía realizando Juan Avendaño en agravio de los trabajadores sindicalizados del Ayuntamiento, éstos terminaron por desconocerlo en una asamblea.

En asamblea celebrada entre los trabajadores sindicalizados en la que acudieron los 468 empleados, dio inicio a la petición de los obreros de exigirle a su secretario general, Juan Avendaño Jiménez diera cuentas del porque había destituido a algunos secretarios, aunado a la entrega de nuevas plazas al mejor postor, el cobro de las cuotas, hostigamiento laboral.

Juan Avendaño daba una y mil excusas, lo que generó la molestia de los trabajadores debido a que no respondía a los cuestionamientos que se le imputaban durante los 3 años y 10 meses en que estuvo al frente del sindicato del ayuntamiento 003.

Es por ello que los 380 de un total de 468 trabajadores reventaron la asamblea y desconocieron en ese momento a Juan Avendaño Jiménez a quien acusaban de una serie de corrupción y enriquecimiento en agravio de los sindicalizados.

Luego de no aguantar la presión, Avendaño Jiménez junto con un reducido grupo de empleados salió huyendo de la asamblea y se fue a refugiar a su domicilio en el barrio las Hormigas.

En medio de consignas, los trabajadores acordaron primeramente firmar una minuta de acuerdo en la que más del 70% de los empleados estuvieron de acuerdo en desconocer a Juan Avendaño al frente del sindicato y no abrir la oficina sindical hasta que diera fe un notario público.

Ahí mismo determinaron también dejar como secretario general interino a Mario Alberto Trapaga Gómez, en tanto se convoque a una nueva asamblea para nombrar mediante elección al secretario general que suplirá a Juan Avendaño.

Si bien también se evidenció que Juan Avendaño cometió dos errores importantes como fue el descuento de ayuda mutua a una de sus compañeras Isabel Reyna López y lo más lamentable es que destituyó del cargo también a Mario Trapaga como secretario de trabajo y director de Catastro.

Moisés Rendón Martínez trabajador expresó que Juan Avendaño cometió una serie de atropellos en contra de los trabajadores sindicalizados y no podían decirles nada porque de inmediato los corrió o trataba mal.

Dijo que finalmente los trabajadores abrieron los ojos y optaron por destituirlo prácticamente como secretario general, porque la máxima autoridad son los sindicalizados.

A esto se sumaron dos empleadas Berenice Cruz e Iris Guadalupe Peña Hernández quienes denunciaron a Juan Avendaño de haberse quedado con la quincena de 30 de sus compañeros, aunado a los apoyos que se les pedía para la fiesta de cumpleaños, entre otros.