Somos animales irremediables: José Ángel Santiago

Por Rodrigo Islas Brito

“Hay muchas cosas en mi trabajo que trato de abordar y que se reflejen en mi trabajo. Pero no se si eso funcione”.

José Ángel Santiago no sabe pero si sabe, el joven artista plástico tuvo una exposición hace unas semanas en el Instituto de Artes Graficas de Oaxaca (IAGO) de Avenida Juárez en el que reunió una serie de dibujos y la intervención en una pared a la que titulo Bestiario.

“Todo surge de una serie de registros que tenía. Me interesaba abordar la cuestión de lo animal. Para esto leí algunos libros, además de que siempre me han gustado los bestiarios medievales”.

“No es un estudio formal sobre los animales, más bien la idea es tratar de abordar mi propia identidad a partir de estos dibujos”.

Para Bestiario, Santiago afirma que no hubo una selección exacta de sus dibujos, que todo fue más hacer, hacer y hacer, para a partir de ahí decidir que entraba y que no.

“Veo documentales, libros y revistas sobre animales, y también trabajo sobre cosas que he visto”.

Para el originario de Juchitán de Zaragoza, las historias que le contó su padre sobre el terruño se confunden con los recuerdos de su memoria propia.

“Me contó mucho sobre plagas de langostas o una epidemia de fiebre aftosa que hubo en el 45. Dónde esta le daba a los toros y los caballos, un dolor de cabeza que los llevaba a correr por todo el pueblo, por todo el campo, hasta que en un momento terminaban muertos”.

“Esas cosas tenían tiempo haciéndome ruido, y al final me dí a la tarea de interpretarlo”. El entrevistado salta entonces a un reportaje que leyó hace un tiempo en El País, dónde se habla como en Chernobyl la vida salvaje aumento después de la explosión de su planta nuclear, acaecida el 23 de abril de 1986. Fecha en la que Santiago ni siquiera estaba en planes.

“Fue una cuestión tan dura que pudo haber dejado inhabitable toda Europa. Al final somos los seres humanos los que verdaderamente afectan los ecosistemas y no al revés”.

“La única especie que destruye lo que crea. Somos netamente animales”.

Llegado hace siete años a la ciudad de Oaxaca a estudiar artes plásticas, Santiago regresa a Juchitán, la cual declara que ”inevitablemente” siempre ira y vendrá en su obra.

“Sus rebeliones son siempre cíclicas, repetitivas. Siempre llega un movimiento que altera el orden establecido. Un ejemplo es la COCEI (Coalición Obrera y Campesina).

“Crecí en los noventas, su época de total decadencia. Lo que veía de niño eran murales viejos y mítines una izquierda que ya no funcionaba”.

“Juchitán es parte muy importante de mi obra, sobre todo ahorita que allá se está dando un grado de violencia y descomposición tremenda. Asesinatos, asaltos, violaciones, con un margen de pobreza que crece cada día más”.

“Con lugares donde no hay luz, a pesar de que supuestamente allá se están desarrollando proyectos productivos que deberían de ir colocando las cosas en el sentido contrario”.

El joven artista comenta que hoy realiza dibujo en alto formato. “No me interesa otra cosa que no sea el dibujo y la pintura”.

Dice que a los procesos del dibujo hoy en Oaxaca se les ha restado importancia. Desde el proceso desde elegir un papel hasta como definir un trazo.

Gusta de la plástica mexicana de Saturnino Herrán, Jorge González Camarena y María Izquierdo. Además de los universos enrarecidos y cuasi infernales de William Blake y Francis Bacon.

De su jefe desde hace años (pues Santiago ha venido trabajando en algunos de sus institutos culturales ) Francisco Toledo, el chavo dice que su influencia es inevitable pero que tapoco se pone a pensar mucho en ello.

“En Oaxaca debería de hacerse un estudio para ver cómo está funcionando el mercado del arte. Hay muchas exposiciones, actividades. Pequeñas, grandes. De autores reconocidos y no reconocidos”.

El pintor y dibujante afirma que la única apertura que vale es la que te da tu trabajo.

Se le comenta que hoy hay escuelas y lugares para el arte en Oaxaca, pero si estas realmente desembocan para algún lado, o si no al final hoy los jóvenes artistas oaxaqueños están condenados a amontonarse y se atiborrarse.

José Ángel ataja y dice que no es que sea optimista, pero que no cree en las condenas.

“Hay espacios alternativos que se han sido creados para mostrar el trabajo que hace años los espacios establecidos ya no muestran. Estos también renuevan públicos”.

“En Oaxaca se habla mucho de la pintura, pero hasta ahora no ha habido seminarios sobre su profesionalización”.

El pintor apunta que si esta profesionalización no llega, Oaxaca podrá seguir siendo esa Maquiladora de utopías de las que hablara Robert Valerio hace 18 años.

“Los formatos han cambiado, sigue habiendo gente que sigue utilizando la misma fórmula exotista, pero del otro lado hay artistas emergentes que le están dando la vuelta a eso, con otros medios, con otras formulas y con otras temáticas”.

“Hay que ver que paso desde aquella Maquiladora de utopías de hace casi 18 años, a esta maquiladora de utopías que tenemos hoy en día”.

“Hay talento que está produciendo otras cosas, sus propias cosas. Hay muchísimos artistas que están produciendo desde aquí, y su temática se ve influenciada por el hecho de estar en Oaxaca, pero lo hacen de una manera menos acomodada, más real. No si eso sea bueno o malo, eso también depende de qué clase de artista quieras ser”.

Sobre qué clase de artista quiere ser José Ángel Santiago el joven de 25 años dice que eso aun está en proceso.

“Lo que quiero es trabajar, trabajar y a ver que viene después”.