Fogonero: ¡Que no me bese el Anarcopunk!

Cada año es igual, pero este dos de octubre lo fue particularmente más. En Oaxaca, se sabe que tiro por viaje los anarcopunks rompen lo que pueden cada marcha convocada para el no olvido de la matanza perpetrada contra civiles desarmados, por el gobierno de Gustavo Díaz Ordaz, en el  Tlatelolco de  hace cuarenta y siete años, pero este 2015 los anarcos se despacharon con la cuchara grande.

 Bastaba recorrer hoy por la mañana los dos carriles del Periférico para darse cuenta del escenario de destrucción arrojado por estos reinventores del punk y  transformadores de su postura ética en  un madrazo de ideología anarquista.

La sucursal en Oaxaca de Mazda estaba en el  traslado de sus automóviles de lujo, vapuleados, sin vidrios, sin espejos, con la carrocería mas abollada que el orgullo de Joaquín López Doriga.

Desde los bancos sin vidrios, los clientes sentían el puro chiflón,  pues ayer estos fueron hechos añicos  a ladrillazo limpio, junto con los cristales de un Pitico del cual un anarcopunk extrajo  su buena dotación de papas fritas.

Pues seguramente ese grito de “¡Viva la anarquía!” que permeó la apocalíptica embestida anarcopunketa de este dos de octubre , se siente mucho más intensa mientras se devoran  unas sabritas, unos chetos, o unos churrumais.

La ciudad segura que se supone es hoy Oaxaca, ayer nada mas nunca  se manifestó y el ejercito de la gendarmería nacional que circunda la ciudad desde hace meses para acalambrar a los maestros de la 22 en sus ínfulas revolucionarias, brilló por su ausencia.

Los que aparecieron fueron los policías estatales, quienes ya sin chance de hacerse majes, se dieron a la tarea de corretear anarcopunks , logrando solo alcanzar y ajusticiar en su mayoría a estudiantes que formaban parte de la marcha , fotoperiodistas que tuvieron que ser auxiliados por sus compañeros para que no jalaran también con ellos , y dos desafortunados herreros que por morenazos y vestir de negro , fueron sacados a guamazo limpio de la iglesia donde estaban trabajando, por los avispados policías (de los cuales uno de ellos finalmente fue remitido al ministerio publico acusado de resistirse al arresto)

De los 52 arrestados finales en su gran mayoría fueron mujeres , de los anarcopunks enmascarados que rompieron todo lo que había que romper , menos la reja metálica de un OXXO que aguanto la pura metralla de ladrillo, lo más seguro  es que al final hayan pescado a muy pocos. Porque al final, lo único para lo que el anarcopunk no está hecho, es para que lo agarren.

De los anarcopunks se dicen varias cosas, que son  jinetes de un apocalipsis lumpen , proletario y súper gandalla, que son en realidad herramientas secretas del gobierno, infiltrados, vehiculos de este ascendente autoritarismo facha a la mexicana que hoy lo envuelve todo, destinados a reventar manifestaciones justas, pacificas e inofensivas.

Que son la voz y el ladrillo de los que quieren ajustarles las cuentas a un país que  nunca los consideró una prioridad, que son unos monos enmascarados a los que el anonimato cobarde les viene bien para reventarle lo que sea a quien sea.  Que son peligrosos, porros, patéticos y mortuorios como irreflexivas fuerzas de choque, que son los únicos con huevos para hacer lo que muchos sueñan.

Destruir, romper, rematar, golpear, grafitear, vapulear, gritar, correr , patear , vengar.

Que son la encarnación del doble discurso de la izquierda, de la derecha, del centro , del revolucionario progre, hipster,  ideólogo, puro e inmaculado.

Del resentido social de la clase baja, media y alta. La ejemplificación de que la vida no es igual para todos, de que las oportunidades hay que buscarlas, aunque estas consistan en destruir el aparador comercial de tu predilección.

De los anarcopunks se seguirán diciendo cosas, y se les seguirá temiendo, y culpando, y se les seguirá corriendo. 

Y al final, este mundo de lógica salvaje, caníbal y macro anarcopunketa , nos terminara asimilando a todos,