Denuncian invasión al Cerro de San Felipe del Agua

Juan Jaime Zárate Rodríguez, representante legal de la organización ecologista “Aguas, San Felipe”, denunció la invasión de cuatro hectáreas del Cerro de San Felipe, mismas que se encuentran localizadas dentro del área del Parque Nacional “Benito Juárez”.

La invasión de este espacio de terreno dijo fue propiciada por Martín Zárate Ojeda, quien es comunero y que promovió el cambio de uso de suelo para convertir el terreno en zona agrícola.

“Ya construyó una casa de adobe, tumbó árboles y no sólo eso, construyó un muro de contención en el Río de San Felipe, cuyo cauce está siendo interrumpido”, señaló.

Zárate Rodríguez indicó que esta persona ha actuado a título personal y con la complacencia de las autoridades comunales de San Felipe del Agua.

Esta situación dijo, es que si este comunero se queda establecido y nadie le dice nada, se va a desatar la invasión de comuneros al Cerro de San Felipe, apuntilló.

Aseguró que quienes pretenden apoderarse de esta reserva, avanzan en forma silenciosa, “y utilizando la operación espátula, van limpiando y con el pretexto de que necesitan un área para cultivar, se han apoderado de estas tierras, y los terrenos que tienen en la zona baja los están vendiendo. Es el gran negocio de bienes raíces en San Felipe del Agua, donde están involucrados varios funcionarios”.

Zárate Rodríguez dijo que esta reserva ecológica registra un deterioro de 30 por ciento, y las autoridades no hacen nada ante el avance de las parcelas en dicha zona.

Lamentó que esta situación está provocando la desaparición de flora y fauna. “De igual forma, hemos denunciando que se han abierto brechas en forma clandestina y hay gente que ya está apartando lotes a orilla de carrera e incluso ya empezaron a hacer ramales”.

Aunado a lo anterior, denunció que esa zona de la ciudad se ha convertido en botín político-electoral por la gran riqueza cultural y natural que la rodea.

Aseguró que muchos funcionarios y “nuevos ricos” están construyendo ahí sus casas.

Lamentó que San Felipe del Agua se haya convertido en un lugar codiciado por empresarios y políticos, quienes, a su llegada, han desplazado a los habitantes originarios.

De acuerdo con su información, el 80 por ciento de los habitantes del casco de San Felipe son avecindados.