Hay que desnaturalizar la violencia de género: Raúl Di Tomaso

“Se tiende a pensar que la violencia contra las mujeres es básicamente violencia física y se piensa eso porque las otras formas de violencia están más invisibilizadas porque están naturalizadas”.

Así lo expresó Raúl Di Tomaso, catedrático e investigador argentino de la Universidad de Quilmes, quien presentó en Oaxaca, bajo la invitación del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS), su libro Mujeres, violencia, sociedad urbana, el cual indaga acerca de la formas de violencia de género partiendo de un estudio que se hizo en las principales ciudades de Argentina.

Di Tomaso precisó que en cuanto a la violencia cotidiana contra la mujer esta se divide en dos tipos.

La violencia psicológica basada en maltrato verbal, humillación, denigración, control de los tiempos, celos excesivos y hostigamiento.

Y la violencia simbólica, basada en estereotipos y roles de género, con tareas social y sexualmente asignadas.

“Con doble carga laboral de la mujer, tareas del hogar, que no están normadas que las deba hacer la mujer pero si están naturalizadas”.

El argentino aseguró que el marco social e institucional ha construido obligaciones que son intrínsecamente violentas aunque no se les perciba como tal. “Son obligaciones, no hay libertad de elección”.

Esto se traduce a toda América Latina donde la mujer parece estar obligada sin obligación. “Están tan legitimadas estas prácticas que no es necesario impartir la orden”.

Di Tomaso señaló que existe un informe del Banco Interamericano de Desarrollo, que marca que el 35 por ciento de las mujeres del mundo ha padecido algún tipo de violencia sexual o física.

“Hablamos de 800 millones de mujeres. Es una violencia de tipo estructural donde hay instituciones que construyen y refuerzan esa violencia”.

Sobre cómo encontrar los mecanismos para tomar distancia de esta estructura, el catedrático considera que hay que hacer visible lo que esta invisible y darle voz a los que no la tienen.

“Se trata que tanto mujeres como hombre tengamos un pensamiento reflexivo y crítico y no naturalicemos y tomemos como dado el comportamiento cotidiano”.

Educación, reflexión y participación son los ejes para los que según Di Tomaso es importante comenzar a darles presencia desde la misma escuela.

“Desde ahí se pueden ir desarmando estos modelos de roles sexualmente asignados, desnaturalizando la agresión sexual y corporal que padecen las mujeres”.

Di Tomaso aseguró también que los medios de comunicación ejercen una violencia mediática en contra de las mujeres con asignación de tareas por sexo absolutamente definidas, o de juguetes, o de sensibilidades diferenciadas.

“Hay toda una estructura que hacen los medios sobre estas estructuras violentas En algunos países se les combate legalmente.

“Publicidad que representa de forma reiterada a mujeres amas de casa que son felices cocinando, planchando y lavando y al mismo tiempos siendo profesionales. Siendo madres”

El docente comentó que en muchos países existen ya consejos que analizan estas publicidades y tratan de modificar sus contenidos.

Finalmente sobre el estado de la equidad de género en su país natal, el investigador comentó.

“En Argentina estamos en un gran proceso de transformación que tiene pocos años. Se está empezando a avanzar. Falta mucho, pero estamos haciendo un buen camino”.