Como nunca … como siempre …Otra vez eliminados en octavos

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“Jugamos como nunca … perdimos como siempre” fue lo que recuerdo haberle escuchado decir a Miguel Herrera en algún programa de Televisa, en el mundial de Estados Unidos de 1994.

Herrera no lo decía como jugador (no llegó a ser seleccionado mundialista, aunque estuvo cerca) sino como aficionado. El y algunos de sus compañeros del Atlante habían atestiguado como la selección mexicana perdía en la ronda de penales contra Bulgaria, con un entrenador llamado Miguel Mejía Barón quien se guardó los tres cambios reglamentarios , porque no supo cómo hacerlos.

Hoy, veinte años después, con Holanda sacándole el pase a los cuartos de final a México en los últimos quince minutos de partido, esa declaración, ahora como técnico nacional, hubiera sido la más honesta y sincera de su parte.

Pero no, ahora el Piojo ha dicho que la culpa fue del árbitro al marcar un penal que no era, y del arbitraje en general que estuvieron siempre en contra de su equipo , y no de su equipo quien que se puso a manejar el 1-0 como si ya tuvieran controlados a los peligrosos holandeses ,cuando todavía faltaba media hora para que terminara el juego

El partido contra Holanda , en este mundial del 2014 , empezó bien y después fue mejor , con un equipo mexicano que hacía ver mal a sus contrarios, quienes ya no sentían lo duro sino lo tupido, sudando la copiosa gota gorda en un Brasil de un calor extremo , que parece no sentarle muy bien a los europeos.

Miguel Layún , Oribe Peralta , Héctor Herrera llegaban y tiraban al arco contrario enemigo con soltura y singular alegría. Aunque al final el enemigo no estuvo en los holandeses , sino interno e incrustado en los propios futbolistas mexicanos .

Apenas unos minutos de transcurrido el segundo tiempo, Giovanni Dos Santos, a quien no se le había encontrado en la cancha en los últimos dos juegos de la selección, se abrió un espacio entre tres contrarios y saco un trallazo que se fue a meter al fondo de la portería defendida por Cillessen

Y entonces un nuevo final empezó a vislumbrarse como posible. Un final en donde no fuéramos vencidos y humillados por un odiado Estados Unidos , como en el mundial del 2002 , un final donde no nos viéramos superados por un golazo del rival y por nuestra propia ineficiencia como paso contra Argentina en los mundiales del 2006 y del 2010. Un final donde por fin jugamos como nunca …y ganamos como nunca …Pero no.

En lo que vino a ser una calca del partido contra Alemania, de los octavos de final de Francia 98, los mexicanos fueron superiores las tres cuartas partes del partido a un rival , que en el papel pintaba como el más fuerte , y que al final , en los últimos quince o diez minutos del partido ..lo fue . …y lo fue …porque se lo permitieron ser .

Y así sucedió, un tiro de esquina que devino en golazo, un penal que no era, pero que si fue a favor de Holanda en el último minuto del primer tiempo, y otra vez a llorar, a las lágrimas del no se pudo, al tan cerca y tan lejos, a la vuelta a casa a nuestro México lindo y querido.

A todos aquellas jovenazas y jovenazos que se encuentran tristes, desolados y con ganas de no ir a trabajar mañana con esta nueva eliminación mundialista les diría que ya habrá otros mundiales, otros mundiales como para seguirse decepcionando, o quien sabe, en una de esas para poder por fin celebrar el triunfo.

Yo, con 20 años viendo cada cuatro años casi la misma historia …pues ya estoy como para recuperarme mañana mismo de la depre.