Corrupción en Sevitra para proteger a los concesionarios del transporte urbano

Salina Cruz, Oax. La corrupción que impera en la Secretaría de Vialidad y Transporte ha generado que los concesionarios del transporte no sean regularizados los camiones que prestan el servicio en el Municipio y sus agencias.

Y es que desde enero de este año se les dio una prórroga de 100 días a los cuatro concesionarios y dueños de cerca de 120 camiones que circulan con la finalidad de regularizarlos a través del pago de tenencia principalmente y las calcas, así como las placas de los autobuses.

En ese lapso el responsable de la secretaría de Vialidad y Transporte, José Antonio Estefan acordó con los concesionarios a otorgarles un permiso no mayor a un mes para que se regularan, bajo la advertencia de no hacerlo serian retiradas de la circulación y se les recogería la concesión

No obstante la corrupción ha implicado que los autobuses urbano no sean regulados y mucho menos cumplieran los dueños con el término que se les dio y siguen portando el permiso expedido por la Secretaría de Vialidad y Transporte que es un formato de 20×20 centímetros.

El señor Cástulo Hernández vecino de la colonia Blasí Vega expresó que “hasta cuando las autoridades se van a proponer reordenar el transporte urbano y aplicar las multas a aquellos propietarios que no cumplan”.

A ello agregó que hay jóvenes imprudentes e irresponsables que se le da un camión, sin saber si pasó la prueba que aplica Tránsito para poder manejar una unidad pesada.

“El delegado no hace nada, porque no le conviene y le puede costar la chamba. Pero también hay que analizar que muchos llevan la música a todo volumen, otros van hablando por teléfono y manejan sin control”

De hecho también está inmerso Tránsito del Estado en el sentido en que no aplica operativos por los compromisos políticos y no se descarta en lo económico con los dueños de los urbanos para no retirarlos de la circulación.

Tan solo en este año van dos personas que han perdido la vida por los cafres urbaneros, en la que uno de los infortunado sujetos que pereció fue en la calle el Roble de la colonia San Pablo en donde el urbanero que cubría la ruta lo aplastó con la pesada unidad.

Tras el fatal accidente, los dueños solamente cambiaron de ruta el camión a la Refinería a fin de encubrir el homicidio que cometió el chófer. Mientras que una fémina de 60 años también fue triturada por un imprudente urbanero de escasos 18 años de edad.