Abanico electoral 2021

Uriel Pérez García

Dos acontecimientos importantes reconfiguran el escenario electoral, por un lado la confirmación del registro de tres nuevos partidos políticos a nivel nacional y por el otro los resultados electorales de las elecciones en Coahuila e Hidalgo, ingredientes que desde ahora deben prender un foco de alerta de cara a la estrategia que deberán seguir los actores políticos en los comicios del próximo año.

Lo anterior indudablemente implica que todas las opciones políticas apunten a dibujar una estrategia electoral adecuada que les posibilite la mayoría de escaños en la cámara de diputados a nivel federal, así como el mayor número de posiciones a nivel local, ya que de esto depende la distribución del poder político en las entidades, primordialmente en aquellas 15 que renuevan su gubernatura, y proyecta el escenario hacia la renovación de otras 6 en 2022.

En este contexto, por lo menos dos elementos aderezan el proceso 2021, el primero de ellos será la conformación de alianzas a nivel local que eviten una fragmentación del voto, tomando en cuenta que las nuevas opciones no pueden formar alianzas en su primera elección, esta dispersión de la votación no beneficiaría al partido instalado en el gobierno federal, aunado a que su incidencia en el ánimo de la votación impacta en menor medida especialmente en elecciones más cercanas como las municipales con un mayor número de contendientes.

En este sentido será importante revisar además aquellos casos donde los partidos políticos apostarán por ir solos a la contienda, sobre todo en entidades en las cuales no se disputan la titularidad del poder ejecutivo y medirán fuerzas para identificar sus fortalezas y debilidades en su capital político de cara a los próximos procesos locales, como en el caso de nuestra entidad que se configurará un ambiente de competencia con miras a la elección de la gubernatura en 2022.

En segundo lugar, está la salida del primer plano de la figura de López Obrador, desde la perspectiva propagandística electoral, que en 2018 fue un factor determinante para obtener un mayor número de triunfos con candidaturas que por sí solas no hubieran podido posicionarse en escaños federales y locales, así como en presidencias municipales. En este aspecto las autoridades electorales deberán estar atentas a cualquier tipo de maniobra al respecto.

Ambos elementos tienen un papel preponderante puesto que si se desestima el denominado “efecto AMLO” que permitió obtener estos triunfos impensables, en esta ocasión se jugará una situación a la inversa, donde los comicios locales pueden influir negativamente en la votación federal que representa un punto frágil para el proyecto de la denominada “4T”, dado que podría perder esta mayoría en la cámara federal, tan necesaria para la consolidación de la segunda mitad de gobierno.

Desde esta óptica MORENA tiene de entrada dos dificultades que juegan en su contra, por un lado, la visible fractura interna acentuada a partir del proceso de renovación de su dirigencia, que evidentemente tendrá sus repercusiones si no se opera con sensibilidad el reacomodo de las distintas fuerzas que jugarán sus cartas en las candidaturas del próximo año.

Por otro lado, se dibuja el desencanto causado por quienes aún con las siglas de dicho partido, no han podido aterrizar un proyecto de gobierno cercano a la ciudadanía y con resultados que siquiera se acerquen un poco a las expectativas de cambio votadas en 2018, lo que inevitablemente será un factor en contra para mantener o incrementar el nivel de votación.

Lo sucedido en Hidalgo y Coahuila no se puede tomar de manera directa como la antesala de las elecciones 2021, sin embargo, sí es un foco de alerta para que todos los partidos apunten a campañas innovadoras, al mismo tiempo de voltear al fortalecimiento de sus estructuras, debido a que en un escenario de baja participación provocado por la pandemia presente, el llamado voto duro juega un papel preponderante.

En perspectiva, el abanico electoral que competirá en los próximos comicios deberá apostar por una estrategia de reposicionamiento desde lo local, ya que sin duda la elección de gubernaturas y autoridades municipales, aun en el contexto actual, siempre refleja un mejor ánimo de participación. Sin embargo para que esto pueda catapultarse será sumamente importante cuidar la selección de los mejores perfiles en candidaturas, de lo contrario la sombra del abstencionismo volverá a ser la que acapare el mayor espacio en la arena electoral.