Detectan daños en templos de alto valor arquitectónico e histórico de Oaxaca

Excélsior

Unos 150 templos de alto valor arquitectónico e histórico sufrieron daños en su estructura por el reciente terremoto de 7.4 grados del 23 de junio pasado; entre los inmuebles afectados está la catedral de Nuestra Señora de la Asunción, en el centro histórico de la capital de Oaxaca. 

Aunque cabe aclarar que algunos de esos templos, especialmente el de Nuestra Señora de la Merced, ubicado en el barrio del mismo nombre, también en el perímetro del centro capitalino, presentan afectaciones desde años anteriores por los sismos sucedidos el 20 de marzo de 2012 y en septiembre del 2017.

De acuerdo con un informe preliminar del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), además de la sede de la Arquidiócesis de Antequera-Oaxaca, resultaron con afectaciones los templos de Nuestra Señora de Guadalupe, la Preciosa Sangre de Cristo, San Felipe Neri, Nuestra Señora del Carmen Alto y San Francisco.

También registraron daños los templos de San José, Nuestra Señora de la Merced, de la Compañía de Jesús, de Nuestra Señora de la Defensa, de la Santísima de la Trinidad de las Huertas y de Nuestra Señora del Carmen Bajo, se enumera.

Sin embargo, el INAH no reporta el tipo y la severidad de los daños estructurales en los inmuebles .

ZONAS Y MUSEOS

El fenómeno geológico provocó igualmente daños en la zona arqueológica de El Gueche, Monte Albán, Dainzú, Mitla, Atzompa, Copalita, Cerro del Chivo, Cerro de la Campana, Guiengola y Yagul.

Del mismo modo, en los museos comunitarios de Guadalupe Etla y San Mateo Macuilxóchitl; en los museos de Sitio Casa Juárez, en esta ciudad, y de La Bocana de Copalita, en Santa María Huatulco; así como en el Museo Oaxaqueño de Arqueología Ervin Frissell, situado en la Villa de Mitla.

Aparte de esto, el INAH encontró afectaciones en los palacios municipales de Santo Domingo Tehuantepec y Villa Sola de Vega.

Además, en el Portal de los Símbolos Patrios y en la Casa de la Cultura de Juchitán de Zaragoza.

Mientras que en la ciudad de Oaxaca, se encontraron daños en el Palacio Federal, en la Escuela Primaria Basilio Rojas y en el Panteón General San Miguel. Por otra parte, en Santo Domingo Tehuantepec, en la Escuela Primaria Benito Juárez.

ENVEJECIMIENTODE LOS MONUMENTOS

Jorge Alberto Valencia Arroyo, arquitecto y ex director del Instituto de Patrimonio Cultural de Oaxaca, refirió que los materiales con los que están constituidos los monumentos históricos, que forman parte del patrimonio arquitectónico.

Están sujetos a un constante y progresivo envejecimiento al paso de los años, además de estar propensos a afectaciones externas de diversa índole, como los temblores o huracanes, y en muchos casos sufriendo cambios en sus propiedades útiles, lo cual implica la degradación de diferente magnitud en los mismos”, comentó el proyectista.

Es por ello que surge el interés de la sociedad por intervenir, a través de la restauración, estas obras arquitectónicas que son parte del legado histórico de nuestros antepasados, con el firme propósito de conocerlas, estudiarlas y valorarlas y conservarlas, como es el caso de la Fundación Alfredo Harp Helú (FAHH), A.C.

La asociación filantrópica se ha dado a la tarea de acompañar al INAH en la restauración de monumentos, templos, antiguos conventos, museos, casas culturales, teatros; pero también apoyaron en la reconstrucción de viviendas que sufrieron daños totales o parciales en el sismo de 2017.

Los directivos valoran su posible intervención en las afectaciones en los templos afectados por el sismo y replicas registradas en junio de este año.

No obstante, María Isabel Grañén Porrúa, presidenta de la Fundación, estimó que “al menos 20 años llevará el trabajo de rehabilitación de las zonas afectadas por los sismos de septiembre del 2017, donde queda la huella del dolor y los daños incuantificables”; pero, dice, aun falta cuantificar lo del pasado reciente. Es decir, aún queda mucho trabajo por hacer.