Culiacán, bajo fuego; dejan libre a un hijo de El Chapo ante ofensiva criminal

Excelsior

Criminales aterrorizaron esta ciudad al enfrentarse durante horas a elementos de las fuerzas armadas, incendiar vehículos y bloquear vialidades.

Los sicarios buscaban rescatar a Ovidio Guzmán López, quien fue detenido en una casa junto a tres personas.

Sin embargo, poco después se decidió dejar en libertad al hijo de El Chapo Guzmán con el objetivo de proteger vidas, dijo a Reuters Alfonso Durazo, secretario de Seguridad federal.

Antes, el funcionario había explicado que Guzmán López fue ubicado en un patrullaje de rutina en la colonia Tres Ríos, pero los militares fueron rodeados por una “fuerza mayor” y por ello se acordó “suspender acciones”, sin aclarar más.

Los criminales emplearon armas de grueso calibre y camionetas blindadas para enfrentar a las autoridades en varios puntos de la ciudad, lo que dejó a civiles en medio del fuego cruzado. Se reportaron 15 narcobloqueos.

Además, hombres armados liberaron a un grupo de entre 20 y 30 internos en el penal de Culiacán y los trasladaron en camionetas a las zonas de conflicto para reforzar a los sicarios. Algunos de los delincuentes acudieron a un complejo habitacional ocupado por familias de militares, a quienes amenazaron con matarlos.

Al cierre de esta edición no había un saldo oficial de daños, heridos o muertos y se mantenían los enfrentamientos en varios puntos.

Para hoy, todos los niveles educativos suspendieron clases, el Congreso estatal determinó no laborar y dos aerolíneas cancelaron vuelos desde y hacia esta capital.

TRAS BALACERAS LIBERAN A OVIDIO

Un fuerte enfrentamiento se prolongó por cerca de cinco horas en Culiacán, Sinaloa, luego de que en un operativo federal fuera detenido Ovidio Guzmán López, hijo del narcotraficante Joaquín Guzmán Loera.

Poco después de las 15:00 horas se recibió el reporte de un enfrentamiento por el  boulevard Enrique Sánchez Alonso, en el Desarrollo Urbano Tres Ríos, en las inmediaciones de la Fiscalía General de Sinaloa, luego de que un comando se encontrara con elementos de la Guardia Nacional.

Trascendió que dentro de una casa que aparentemente custodiaban, se encontraba Ovidio Guzmán, a quien elementos federales lograron detener; sin embargo varios comandos armados, liderados por Iván Archivaldo Guzmán, llegaron para auxiliarlo.

Los sujetos armados arribaron desde todos los puntos y rodearon a los elementos de la Guardia Nacional, quienes se refugiaron dentro de la vivienda, mientras civiles con armas despojaban autobuses y vehículos para bloquear calles.

Los atacantes se trasladaban en camionetas blindadas y artilladas con fusiles de grueso calibre, como una Browning .50 y lanzagranadas con las que enfrentaron a las autoridades, quienes no lograban salir del sitio.

El objetivo era evitar que los elementos de la Guardia Nacional salieran del lugar con Guzmán, y que las autoridades no pudieran llegar para auxiliarlos; en la zona se contabilizaron al menos 15 puntos con bloqueos.

En algunos lugares quemaron autobuses de pasajeros y otras unidades pesadas, incluso despojaron de sus unidades a varias personas que transitaban por el lugar, para obstruir con ellos las calles.

Incluso un agente de la Policía de Tránsito fue golpeado para despojarlo de su patrulla, la cual utilizaron para aproximarse a las autoridades y dispararles, finalmente la unidad fue incendiada.

Uno de los mayores bloqueos se reportó afuera del estadio de Los Dorados de Sinaloa, donde había por lo menos unas 100 personas fuertemente armadas, quienes en repetidas ocasiones estuvieron atacando a las autoridades, tres de estas personas quedaron muertos sobre un puente que conecta al boulevard Enrique Sánchez Alonso.

Simultáneamente, otro grupo se dirigió a las instalaciones de la Novena Zona Militar para impedir que los soldados salieran de su base y auxiliaran a los elementos de la Guardia Nacional, quienes todavía estaban en la zona del ataque; incluso algunos sujetos se dirigieron a un complejo habitacional donde viven familiares de los elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) para intimidarlos; amenazaron a los soldados con matarlos.

Tras cuatro horas de balaceras, Ovidio Guzmán fue liberado por las Fuerzas Armadas, según informó Imagen Noticias con Ciro Gómez Leyva.

Más tarde, el secretario de Seguridad Pública y Protección Ciudadana (SSPC), Alfonso Durazo, confirmó a la agencia Reuters la liberación y la justificó explicando que se tomó la decisión para salvar vidas.

La información se publicó luego de un videomensaje, compartido a través de las redes sociales de la SSPC, en el que Durazo detalló que el patrullaje en aquella casa era de rutina y que el grupo armado fue agredido desde una vivienda. El comando repelió la agresión y detuvo a cuatro, entre los que estaba el hijo de El Chapo.

El secretario señaló que grupos de la delincuencia organizada, “con una fuerza mayor a la de la patrulla”, reaccionara y los rodeara. “Asimismo otros grupos realizaron acciones violentas en contra de la ciudadanía en diversos puntos de la ciudad, generando una situación de pánico”, narró el funcionario.

Hasta las 23:00 horas se mantenían bloqueos en algunas vialidades de la ciudad, con autobuses y carros incendiados, incluso algunos enfrentamientos con las autoridades.

Al cierre de esta edición no había un saldo oficial de lo ocurrido. El Gabinete de Seguridad Nacional hará un pronunciamiento público a las 7:45 de la mañana en Palacio de Gobierno de Culiacán.

Para hoy, el Congreso estatal determinó no laborar y dos aerolíneas cancelaron vuelos desde y hacia esta capital.