Todo México está infiltrado en redes de tráfico de personas: INM

La Jornada

Ciudad de México. Las redes de tráfico de personas operan desde Centroamérica y siguen a Estados Unidos. Por tanto, todo México está infiltrado con estos grupos, advirtió Tonatiuh Guillén, comisionado del Instituto Nacional de Migración (INM).

Hay trama en todo el país y se conecta con Estados Unidos y Centroamérica. Ante ello, nos hace falta un abordaje de Estado mucho más sólido y dar mayor relevancia a la investigación (criminal), comentó a La Jornada.

Subrayó que las organizaciones delincuenciales representan una fuerte amenaza para los emigrados, especialmente en Tamaulipas (donde la semana pasada fueron secuestradas 19 personas).

La entidad, agregó, es peligrosa, compleja y problemática para las caravanas. Desafortunadamente, dijo, persiste la explotación de las personas en movilidad, a manos del crimen organizado.

Sin embargo, recordó que en México se debe investigar el paradero de las víctimas sin tomar en cuenta si son o no migrantes.

Al referirse al plan de depuración anunciado en la víspera por el presidente López Obrador, el funcionario precisó que la plantilla es de casi 2 mil agentes migratorios (sin contar administrativos).

Toda la estructura será revisada para dar con quienes cometen delitos, indicó.

Este proceso correrá por dos grandes rutas: revisión del desempeño del personal y aquellos que no cumplan su rol legal, su mandato o se les detecte en la comisión de ilícitos, serán despedidos y, en su caso, consignados ante las autoridades correspondientes.

 Medición del desempeño de los agentes

Adicionalmente pondrán en marcha la ruta relacionada con el desempeño de los agentes y del personal en general, a fin de avanzar en una renovación progresiva de personal. El jueves pasado, la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, anunció ante el Presidente la renovación del INM y advirtió que se trata de una de las dependencias más penetradas por la corrupción.

 Elevan requisitos para los nuevos integrantes

El comisionado Guillén dijo que además de los controles de confianza ordinarios se hará una sustitución progresiva de los agentes. El proceso de evaluación es mucho más complejo que cualquier polígrafo; se trata de un objetivo de evaluación profesional, calidad al ingreso y formación y certificación.

Como primer paso se elevó el nivel académico de ingreso al solicitar, como mínimo, estudios concluidos de licenciatura.

Los interesados en ocupar una las primeras 50 plazas disponibles ingresaron a un concurso con criterios más altos que los que se solicitaban anteriormente en términos de calificación profesional.

Al mismo tiempo el plan es modernizar la gestión del Instituto porque –subrayó– es una institución que ha acumulado inercias, vicios y huecos en su marco normativo que facilitan la discrecionalidad y la corrupción.

Otro bastión de esta depuración se basa en dar más opciones para el paso regular y ordenado por México, a fin de desalentar las prácticas de extorsión y corrupción en general.

El instituto puso a disposición de los migrantes que ingresan de manera irregular tres opciones de estancia: tarjeta de visitante por razones humanitarias, tarjeta de visitante regional fronterizo y tarjeta de visitante trabajador fronterizo.