Geoparque, rastros fosilizados del mar en la mixteca oaxaqueña

El Universal.

Ciudad de México. A primera vista, el paisaje de la Mixteca Alta de Oaxaca regala a quienes lo recorren experiencias cubiertas de un cielo azul y aire limpio; las áridas montañas de tierra multicolor resguardan tesoros que los pueblos que conforman la región vigilan y presumen.

Hallazgos paleontológicos se combinan con vestigios coloniales y registros de la vida prehistórica, que brindan experiencias únicas. La gastronomía es también un tesoro.

Autoridades municipales e instituciones educativas, entre las que destaca la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), con apoyo de los habitantes de la zona, crearon el proyecto Geoparque Mixteca Alta.

Se trata de la unión de dos enfoques: el educativo, que ilustre sobre el patrimonio natural y social-histórico de la región, y el otro geoturístico.

La idea surgió en Santo Domingo Yanhuitlán, en donde se ubica la sede central del geoparque y poco a poco se integraron otros ocho municipios: San Andrés Sinaxtla, San Bartolo Soyaltepec, San Juan Teposcolula, San Juan Yucuita, San Pedro Topiltepec, Santa María Chachoapam, Santiago Tillo, Santo Domingo Tonaltepec. El proyecto es el resultado de una interacción entre la naturaleza y la sociedad.

Sin presupuesto.

“Estamos trabajando con más entusiasmo que presupuesto, el Geoparque Mixteca Alta es un proyecto que tiene como objetivos primordiales el catapultar a la región como un destino turístico y crear empleos para frenar la migración”, asegura el coordinador del proyecto, José Luis Palacio Prieto.

Comenta que el plan se inició hace cuatro años y desde mayo pasado cuenta con una certificación de la UNESCO, que reconoció al geoparque como un destino mundial. No obstante, los recursos para su operación y mantenimiento son limitados.

En un recorrido por una de las poblaciones que conforma la ruta del geoparque, San Juan Yucuita, constató que los hallazgos paleontológicos son parte de su cultura.

El sitio fue intervenido en 1993 por personal del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

Hoy, la zona arqueológica luce abandonada. “La restauración de las ruinas quedaron inconclusas desde hace muchos años. El municipio daba empleo a algunos habitantes”, dijo Gildardo Rodríguez, autoridad de Yucuita.

Tierra que habla. La puesta en marcha del geoparque incluye visitas a lugares donde se han hallado evidencias paleontológicas que podrían probar que la Mixteca, hace millones de años, era un inmenso mar.

En la agencia municipal La Estancia, de un aproximado de 350 pobladores, perteneciente a San Juan Bautista Coixtlahuaca, un cerro cercano al centro de la comunidad está repleto de piedras grabadas con formas marinas. El agente municipal del lugar, Refugio López, relata que desde hace unos 15 años investigadores del Instituto Politécnico de Oaxaca realizaron el primer hallazgo rocoso.

Reiteró que hace 400 millones de años, la tierra estaba cubierta por agua. El gobierno estatal edificó una cabaña para que los visitantes pudieran pernoctar en La Estancia.

A unos metros del convento de Yanhuitlán, en San Francisco Jaltepetongo, las piedras, prueba de que hace miles de años pudo ser un santuario marino, descansan en las terrazas, techos y entradas de los domicilios. Aún con la distinción de la UNESCO, el proyecto que germinó entre la riqueza cultural de la mixteca oaxaqueña requiere impulso económico constante.

Ante ello, José Luis Palacio, coordinador del proyecto, expuso que constituye una oferta turística distinta que complementa a los santuarios, parte de la ruta dominica.

Se mostró ante el INAH y la Secretaría de Cultura estatal para plantear la necesidad de una inversión.