Endeudados y confrontados, Veracruz y Oaxaca renuevan gobiernos

Forbes.

Ciudad de México. Veracruz y Oaxaca comienzan este jueves con la esperanza de que un nuevo gobierno modifique la situación económica y social. Ambos estados atraviesan por severas crisis provocadas por malas administraciones que elevaron sus deudas y sumergieron a su población en un estado de descontento y confrontación producto de  las promesas que, después de seis años, dejaron sin cumplir.

Este 1 de diciembre, en el marco del cuarto año de gobierno del presidente Enrique Peña Nieto, Veracruz y Oaxaca, así como Aguascalientes, renuevan sus gubernaturas, pero los casos de los dos primeros son más delicados, y en los próximos seis años tratarán de hacer frente a las problemáticas que enfrenta cada entidad, así como a la herencia que les dejan sus predecesores, cuyo común denominador son el daño a las arcas públicas y la desconfianza de sus gobernados.

A las 11:00 horas, Miguel Ángel Yunes Linares se presentará ante el Congreso de Veracruz para rendir protesta como el nuevo gobernador, en sustitución de Flavino Ríos, el interino que desde la noche del 12 de octubre debió tomar las riendas de la administración que Javier Duarte dejó en el olvido para emprender la huida ante las acusaciones de corrupción en su contra.

A poco más de 350 kilómetros de distancia, Alejandro Murat Hinojosa suplirá a Gabino Cué Monteagudo como gobernador de Oaxaca, en medio de un crispado ambiente social que amenaza incluso con impedir la ceremonia que se realizará en el Congreso del estado.