Encabeza Director del CECYTEO ceremonia de arriamiento del Lábaro Patrio

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“Hoy gracias a la generosidad y entrega de precursores y mártires, los mexicanos y mexicanas podemos transitar por nuestra patria, gozar de los derechos que consagran nuestra constitución y ejercer a plenitud las libertades por las que ellos ofrendaron su vida”, expresó el director general del Colegio de Estudios Científicos y Tecnológicos del Estado de Oaxaca (CECyTEO), Víctor Raúl Martínez Vásquez al presidir la ceremonia de Arriamiento del Lábaro Patrio en el marco del 205 Aniversario de la Independencia Nacional.

 

Ante personal directivo, docente y administrativo así como de estudiantes de los planteles 01 y 40 del CECyTEO, el titular de la institución rememoró el 205 aniversario del estallido de la Lucha de la Independencia encabezado por una pléyade de patriotas como el cura Miguel Hidalgo y Costilla, Ignacio Allende, Juan Aldama y la corregidora Doña Josefa Ortiz de Domínguez, quienes buscaron hacer de México una nación independiente libre y soberana.

Durante la ceremonia Cívica realizada en la explanada de la Alameda de León, Martínez Vásquez narró diversos pasajes históricos que enmarcaron a la Ciudad de Antequera, hoy Oaxaca de Juárez, destacando que en esta lucha por lograr la libertad murieron miles de mexicanos y mexicanas que se deben recordar con gratitud y aprecio, como José María Armenta y López, y hombres de cuna humilde, de oficio campesinos y artesanos, quienes llegaron a la Verde Antequera para sembrar la semilla de la patria soberana y fueron sacrificados por las élites que gobernaban Oaxaca al amparo de la Colonia.

De la misma forma, destacó los nombres de los héroes Felipe Tinoco y José Catarino Palacios, José María Armenta y Miguel López de Lima, Mariano Matamoros y Hermenegildo Galeana, personales que fueron claves en esta etapa en Oaxaca.

En compañía de la banda de guerra del plantel 01 Oaxaca, el director general del CECyTEO destacó los episodios históricos que vivió Oaxaca desde la llegada de José María Morelos a finales de noviembre de 1802, hasta el tránsito de José María Morelos por la Mixteca hasta la Ciudad de Tehuacán donde una vez organizado el ejército marcharía a la ciudad de Oaxaca de Juárez donde permanecía un tiempo para posteriormente dirigirse a Guerrero y llevar acabo el célebre Congreso de Chilpancingo.