Masticadero Político: “¿DÓNDE ESTÁ PEIMBERT?”

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Después de la catarsis del magisterio se entra en una pausa y se informa que volverán paulatinamente a clase, con la siempre amenaza de seguir en la lucha, así que acostumbrados a la zozobra en la que vivimos con la Sección 22, mastiquemos la semana.

LA DEBACLE MAGISTERIAL

No es de celebrarse los males ajenos, pero en esta ocasión, hay que reconocerlo la sección 22 está en un claro jaque que puede convertirse rápidamente en un jaque mate definitivo. En claro retroceso, la cuestionada dirigencia jugó su capital político en la suposición que pondrían contra la pared al gobierno federal y al local, pero la jugada de plano no les salió.

No lograron el boicot electoral, con lo que hubieran demostrado la fuerza necesaria para ir al tema de la negociación; tampoco lograron reivindicarse con las bases magisteriales que mostraron posturas indecisas, por supuesto cautelosas y menos alcanzaron definiciones favorables en el tema de la reforma educativa, incluidas las evaluaciones a los docentes.

Al revés de lo que sucedía por estos meses del 2006, en donde los maestros aliados a grupos de la sociedad civil, tenían contra las cuerdas al aparato de gobierno; hoy sucede lo contrario, la sección 22 es la que está acorralada. Pareciera que el gobierno ha tomado la iniciativa y tiene claridad de que es hora de poner las condiciones en las que habrán de sostenerse las conversaciones.

Llegó la hora de poner en orden a este gremio que ha utilizado la fuerza de sus casi 80 mil agremiados para objetivos egoístas y no universalistas o de claro beneficio comunitario. No es extraño entonces que hayan perdido la solidaridad de una población que se siente extraña a su movimiento y sus demandas.

LA VICTORIA DE NERI

Con todo el apoyo de los sectores progresistas y más informados en la Ciudad de Oaxaca, Neri dio una verdadera sorpresa al ganarle a la candidata del tricolor. Es meritorio el triunfo porque indica el acierto de Martínez Neri que enfrentó exitosamente al Príismo mas ducho en cuestiones de alquimia electoral.

Después de una jornada electoral “violenta”, que para los oaxaqueños ya es parte de nuestro bagaje experiencial, los capitalinos salieron a votar y lo hicieron casi normalmente. Oaxaca ni sufre ni se acongoja, era algo de esperarse dentro de este gran teatro que se ha convertido un proceso que juega con la democracia.

Así y tras largas horas de angustia, el triunfo en la capital del estado fue para Francisco Martínez Neri, representante de la coalición Partido de la Revolución Democrática (PRD) y el Partido del Trabajo (PT), este último a nada de quedarse sin registro, penosamente Neri no hubiera ganado de no ser por los votos del PT.

Martínez Neri, representante de las izquierdas en Oaxaca le dio “pa‘tras” a la candidata del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y de Ulises Ruiz Ortiz, Beatriz Rodríguez Casasnovas, que también por segunda ocasión se lleva un revés del pueblo de Oaxaca, a la cual no logró convencer “vendiendo espejitos”.

Beatriz Rodríguez se convirtió en lo que es Eviel Pérez, mucho liderazgo, mucho carisma, pero siempre pierden elecciones, y lo peor, siguen pensando en ellos para una próxima.

En el distrito 8, no había mucho de donde elegir, así que el resultado podría indicar dos cosas; una que; el electorado emite cada vez más un voto razonado y eligió por el menos peor; o dos el pasado de Beatriz sigue pesando demasiado y la ciudadanía decidió darle el voto de castigo no a Beatriz sino a Ulises Ruíz. Si este último comportamiento es cierto, el PRI ya debe estar calculando que candidatos no son viables para la candidatura a gobernador, pues el perdón aun no llega y mucho menos el olvido.

También es cierto que estamos ante una elección impugnada que habrá de ser resuelto por tribunales. Los del PRI sostienen que no fueron tomadas en cuenta en la contabilidad del IFE, muchas casillos quedarán la vuelta al resultado. Y ni hablar, habrá que tomarlos en cuenta porque ahí hay personas que saben de que hablan. Veremos de que palo salen más astillas.

Por lo pronto Martínez Neri ya demostró que tiene los tamaños para ir por la grande, la gubernatura del estado.

LA DEBACLE DEL PAN

Bueno, el ex rector y ex secretario de las Culturas, cuando menos defendió el bastión que desde la oposición el pueblo de Oaxaca ha querido mantener, aun cuando muchos festinan que la coalición no ha sabido gobernar.

Lo cierto es que de esa coalición los únicos grandes perdedores han sido los panistas, quienes con Juan Mendoza Reyes una gran parte de militantes vaticinan un debacle, muchos lo auguraron hoy las elecciones les dieron la razón.

Con estos resultados, la dirigencia de Mendoza Reyes está severamente cuestionada y los panistas ya piden la cabeza del hasta ahora suertudo dirigente azul. Y es que no puede tener éxito un liderazgo que nada más ve su interés personal y de grupo. En el mediano plazo la estrategia facciosa necesariamente fracasa.

Ahora hay que ver como el grupo actualmente el poder del PAN logra sortear la debacle que se le viene encima, sobre todo cuando ya está encima la elección local, incluyendo la de Gobernador. Por lo pronto el panismo no tiene gallo del tamaño de un candidato a gobernador y tendrá que ir al reiterado procedimiento de aliarse hasta con el mismo diablo para no quedar fuera del pastel electoral.

En el PAN, con toda y esa gran ola de “NEO” correligionarios, simplemente no alcanzarán nada, Bello, en la ciudad y con todo que ya anunció una fundación, no más no tiene los espolones para buscar en la próxima contienda electoral la candidatura a la presidencia municipal de Oaxaca de Juárez, donde también Lesli Jiménez Valencia quiere anotarse.

Hay quienes desde atrás ya le miran las intenciones a estos dos funestos actores políticos que desde la diputación local “le tiran a todo” menos a ver las verdaderas necesidades de la gente.

Importante que el PAN desde este momento comience hacer una limpia entre sus filas y comience a colocar al frente a sus mejores hombres y mujeres, pues la sacudida que les dieron en esta elección puede que muestre muchas cosas, entre ellas que dejaron de estar entre las simpatías del electorado.

Por los números que arrojaron no les alcanzará ni para recuperar la capital del estado, menos para una gubernatura, así que por el momento tendrá que contemplar la posibilidad de una coalición.

Ahora con el destape de Margarita Zavala a la presidencia de la república se reubicarán los grupos y veremos quien está con quien, si ella es la candidata única

EL CENTRO DE CONVENCIONES

Por otro lado, esta semana también trajo consigo un tema que ha calentado el avispero de la política local; la construcción del Centro Cultural y de Convenciones de Oaxaca, en donde el propio Francisco Toledo ha encontrado los reflectores con sus manifestaciones que “muchos celebran”.

Un tema controvertido que nuevamente ha polarizado a la ciudadanía, como si solo se tratara de estar en contra o a favor del proyecto. El problema no es tan sencillo, y si se pierden de vista todas las aristas que encubren la decisión se corre el riesgo de caer en las descalificaciones y enfrentamientos.

Es verdad que Oaxaca requiere de crecimiento, de verdadero crecimiento y las 19 convenciones anuales podría ser un cauce, siempre y cuando no sean secuestradas por la sección 22.

También es cierto que habrá de darle voz a los especialistas en medio ambiente para que a nadie le quede duda que no se está alterando ningún ecosistema, no puede ser la protesta por la protesta como tampoco la construcción por la construcción.

Tenemos que encontrar una fórmula para que cada construcción que promete el desarrollo de Oaxaca, no se politice o se secuestre, ahí le toca al gobierno mandar mensajes que no se presten a equívocos, para no crear falsas percepciones.

La misma reacción que se tiene ahora por el centro de convenciones, se tuvo cuando la carretera de cuatro carriles, con la velaría (mal puesta), con el distribuidor vial, con las vueltas inglesas y así con todo lo que suponga un cambio.

La protesta y el desacuerdo con decisiones que suponen un cambio, no solo se han dado en el gobierno de Gabino Cue, han estado presente en las decisiones de todas las administraciones esté quien esté al frente. Es casi una conducta normalizada, que habrá que cambiando con información, con cabildeo, con participación y demás acciones que contribuyen a la cohesión social.

“¿DÓNDE ESTÁ PEIMBERT?”

Arturo Peimbert brilló por su ausencia en la sesión pública de la Comisión de la Verdad llevada a cabo el pasado domingo en el Teatro Alcalá.

En un recuento de agravios y violaciones a los derechos humanos llevados a cabo por cuerpos de Estado durante el 2006 y 2007, el Defensor de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca ni siquiera firmó de enterado.

“¿Dónde está Peimbert?” se dejaba escuchar entre el público que asistió al ejercicio de verdad y búsqueda de la justicia llevado a cabo por los tres comisionados Alejandro Solalinde, Marina Rodríguez y Diego Osorno.

Sólo Razhy González, quien está al frente de la Defensoría para la protección de los defensores de derechos humanos y periodistas, se dejó ver en la ocasión, aunque más bien pareció hacerlo a título personal y no como representante de la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca (DDHPO).

Es peculiar el desinterés mostrado por la DDHPO hacia uno de los eventos más importantes y significativos que en materia de derechos humanos se han dado en la historia reciente de Oaxaca.

Pues independientemente de que en ocasiones llegó a tomar el cariz de mitin de la sección 22 con vítores y consignas combativas lanzadas por un público en su mayoría magisterial , la sesión de la Comisión de la Verdad, con sus testimonios de asesinatos, desapariciones, encarcelaciones con pruebas prefabricadas, e impunidad absoluta perpetradas por el gobierno de Ulises Ruiz Ortiz (quien en las pasadas elecciones se dejó ver en Oaxaca como si no hubiera pasado nada) significó y significa como una puesta al día de las heridas abiertas que han definido la conflictividad convulsa de la vida pública del estado en los últimos nueve años.

Por ahí estaba también el secretario general de la CNTE, Rubén Núñez Ginez, con cara de susto y ojos trasnochadores, dando vueltas, corriendo de los reporteros y escondiéndose detrás de puertas en donde no se sabía bien si estaba buscando la salida o entrevistarse con la célebre testigo de honor del evento, Carmen Aristegui.

Quien se negó a dar declaraciones y entrevistas a la prensa local bajo el argumento, que no quería quitarle el foco de atención a la Audiencia Pública, con muy malos resultados por cierto. Pues la gran mayoría de los encabezados que sobre el evento se dieron, se avocaron a destacar su presencia y su discurso de testigo de honor como la parte más significativa de todo el evento.

Se veía venir, no puedes alzarte como la paladina de la justicia social en México y luego pretender que tus palabras no cuenten, o correr de los reporteros cual diva de cine mexicano para que no secuestione nada.