Las mujeres de Lisen Stibeck

“Siempre te dicen que seas quien en verdad eres, pero eso no es tan fácil. ¿Qué pasa si no te gusta esa persona?”.

Bajo esa pregunta existencial, atemporal y endémica, Lisen Stibeck comenzó con Hijas, la exposición fotografía que este viernes 20 presentará en el Centro Fotográfico Manuel Álvarez Bravo.

El proyecto versa sobre los estados, rostros, ilusiones, ánimos y realidades de un grupo de chicas de 16 a 25 años a las que la fotógrafo se encargo de capturar en un viaje por el mundo que duro alrededor de cuatro años (Marruecos, Islandia, Asia, Europa y Estados Unidos).

“Es una edad muy difícil en la una mujer, tienes que encontrar tu propia identidad y ver quien en verdad quieres ser”.

Hijas se comenzó a gestar cuando la hija de Stibeck, Luisa, estaba por partir a un intercambio escolar, invadiéndola la frustración, al sentir que parte de su identidad se esfumaba con el forzado abandono de sus amigas.

En el esfuerzo por entender a su hija, la fotógrafa comenzó a observar la problemática de otras chicas de su edad, de otros estratos sociales, que no la tenían tan fácil con seguridad económica y padres que las amaban.

“Chicas que si no tienen para comer, menos van a tener para soñar” considera Stibeck, quién pasó algún tiempo en una correccional de Marruecos relacionándose con adolescentes presas.

Chicas prostitutas, o con problemas de anorexia. Jóvenes mujeres que no tenían con quien hablar y con quienes a la fotógrafa le tomó un rato el poder establecer una cercanía, pues eran chicas que no confiaban en los adultos.

“Quise tomar las fotos en la manera en la que ellas querían verse. Con la ilusión de ser una modelo, una bailarina,o una novia” cuenta la fotógrafa y asegura que las chicas cambiaban mucho de cómo se les fotografiaba un día, a como se les retrataba al siguiente.

Una chava que posó con sombrero y un avión y que tenía problemas de anorexia, y una chica islámica a la que sacó de prisión un día entero para poderla fotografiar, son las jóvenes por las que la fotógrafa guarda un particular recuerdo.

“La chica islámica había escapado antes de prisión, encontrando refugio en una casa donde la señora que le dio hospedaje buscaba vírgenes para su marido. La chica fue violada al tercer día”.

Recuerda Lisen Stibeck sobre una joven que ha vuelto a escapar una vez mas de prisión, y de quien nunca alcanzó a enterarse por que había entrado a la cárcel la primer vez.

Sobre su exposición en Oaxaca, Lisen recuerda cuando en su natal Suecia tenía que viajar horas en tren para llegar a una librería de fotografía existente en Estocolmo.

Henri Cartier Bresson, Paul Strand y Manuel Álvarez Bravo eran los fotógrafos cuyo trabajo mas la enamoraba, razón por la que estar ahora exponiendo en un espacio que lleva el nombre de este último, es como cerrar un ciclo.

Sobre porque hace lo que hace, Stibeck es puntual, “cada quien ve de una fotografía lo que quiere y lo que puede ver, es diferente lo que yo veo, a lo que tu ves, o a lo que ve una adolescente”.

Lo que hoy se ve en Hijas son los rostros de jóvenes mujeres que existen en la humana ensoñación de un mundo viejo al que empezaron a soñar demasiado temprano, o demasiado tarde.