La economía en 2019, con el peor saldo en 10 años

La Jornada

La economía mexicana resintió en 2019 cuatro trimestres consecutivos de caída, algo no sucedido en 26 años. El resultado fue el primer año de contracción en una década, motivado principalmente por una disminución en la industria y el estancamiento de los servicios. Como consecuencia, se redujo 1.4 por ciento el producto interno bruto (PIB) per cápita.

Casi un mes después de que el Instituto Nacional Estadística y Geografía (Inegi) publicó el dato oportuno, ayer confirmó una contracción a tasa anual de 0.1 por ciento como cifra definitiva. Al respecto, dos integrantes de la junta de gobierno del Banco de México (BdeM) consideraron que no hay condiciones para hablar de recesión.

Jonathan Heath, subgobernador del BdeM, expuso que el desempeño de la economía en 2019 no puede ser considerado recesión, dado que hay rubros que mantienen crecimiento positivo, como la manufactura y el comercio. Entre duración, difusión y profundidad como criterios para determinar el deterioro generalizado de la actividad productiva, lo reportado el año pasado sólo cumple con lo primero.

Por su parte, Gerardo Esquivel, también subgobernador –antes asesor económico del presidente Andrés Manuel López Obrador en el periodo de transición–, consideró que la economía sólo resintió un estancamiento moderado y en dicha condición ha estado siete trimestres. El inicio de una nueva administración es difícil, expresó durante un foro organizado por The Economist.

En los datos revisados, las actividades primarias –que engloban ganadería, pesca y agricultura– crecieron 2 por ciento en 2019, las industrias restaron 1.8 afectadas por la caída en el sector automotriz y en la construcción, mientras los servicios crecieron 0.5. Todas son cifras desestacionalizadas.

De acuerdo con los datos publicados por el Inegi, la economía a precios constantes perdió un valor de 83 mil 535 millones de pesos durante el último año. Con ello el PIB per cápita del país –que supone el monto de la actividad económica para cada uno de los habitantes de la nación– cayó 1.4 por ciento en 2019. Pasó de un promedio de 147 mil 588 pesos por habitante a 145 mil 502.

Estos datos se acompañaron de la publicación del Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) para diciembre. El repunte de 0.2 por ciento a tasa mensual y de 0.1 anual se recibió como guiño de que la economía mexicana está dejando atrás la desaceleración.

Respecto de noviembre, los servicios crecieron 0.2 por ciento, agricultura y ganadería descendieron 0.4 y las industrias 0.3.

A tasa anual, es decir, frente a diciembre de 2018, las actividades primarias y terciarias reportaron un incremento de 0.6 por ciento cada uno, mientras las secundarias retrocedieron uno por ciento en relación con diciembre de 2018.

De acuerdo con Banorte, el reporte sugiere que la demanda doméstica podría estar ganando impulso tras un desempeño muy moderado gran parte del año y ello podría deberse a una menor incertidumbre.

Por su parte, Citibanamex consideró que habrá una recuperación modesta de la actividad económica desde el primer trimestre de este año, impulsada por un crecimiento moderado de las exportaciones, una recuperación gradual del consumo y una estabilización de la inversión.