Reforma a ley laboral no frenará inversiones

La Jornada

Las inversiones no se detendrán si se modifica las leyes Federal del Trabajo y del Instituto Mexicano del Seguro Social en materia de subcontratación, aseguró Saúl Escobar Toledo, profesor investigador del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), tras considerar que esos argumentos de la iniciativa privada son falsos.

El sector empresarial está en la lógica perversa de que entre menos salario se gane, menos protegido esté el trabajador y menos prestaciones tenga, más inversiones extranjera va a haber, pero eso no es cierto, sostuvo el especialista en temas laborales.

El también presidente del Instituto de Estudios Obreros Rafael Galván subrayó que la inversión extranjera no únicamente fluye por la mano de obra barata, sino por la infraestructura que existe en algún sitio, la ubicación geográfica y el personal calificado, entre otros factores.

Cuestionó que el sector privado no piense que un trabajador mejor pagado será más productivo. El catedrático subrayó que en los pasados 20 años la subcontratación ha ocupado un papel casi central en los procesos productivos, por lo que un empleado contratado bajo esa figura siempre se ve afectado, ya que no tendrá la posibilidad de ascender, mejorar su vida y lo condena a la inseguridad y a tener salarios muy bajos.

Interrogado sobre si se necesitan más cambios en la ley laboral, el especialista comentó que se requiere una revisión, pero sobre todo en el mecanismo de la aplicación de la autoridad laboral que vigile que la norma se cumpla.

Como está ahora la Ley Federal del Trabajo, con la reforma de 2012, se encuentra bien. La verdad no está mal, pero nadie la aplica. Es texto muerto en materia de subcontratación. Nadie la respeta.

Agregó que el reto es tener una autoridad laboral capaz de instrumentar y aplicar dicha ley.

Escobar Toledo aseveró que la subcontratación ha sido una figura utilizada por los sectores público y privado para reducir las condiciones laborales, no pagar aguinaldo ni seguro social, dar salarios más bajos e imposibilitar que lo trabajadores accedan a la estabilidad que ofrece un contrato por tiempo indefinido.

Esto, continuó, ha afectado principalmente a las mujeres, pues aceptan por razones de atención al hogar, lo cual aumenta la disparidad de género en la materia.

El experto agregó que hay un abuso de dicha figura, pues no sólo se usa para trabajos u oficios que son considerados de baja calificación profesional, como del personal encargado de limpieza, sino empresas trasnacionales también han trasladado ese mal a puestos con mejor calificación profesional, como ocurre en instituciones bancarias.

Eso no tiene justificación. La única es burlar la ley, ahorrarse dinero, y eso se debe a un ambiente institucional muy débil.

Apuntó que donde hay un ambiente institucional fuerte, la subcontratación es menor. Es más restringida, pero en México, como la robustez de las instituciones ha sido muy escasa, se permitió, por lo que debe cambiar para vigilar que se aplique la ley.