Salvan a otros cuatro menores en Tailandia; faltan cinco atrapados

La Jornada.

Ciudad de México. Otros cuatro niños fueron rescatados ayer de la cueva Tham Luang Nang Non, en Tailandia, en cuyo interior aún quedan cinco miembros del equipo de futbol Jabalíes Salvajes, incluido el entrenador, informaron las autoridades.

Dos días, ocho jabalíes, escribió la marina de Tailandia en su página de Facebook, al confirmar que fueron rescatados otros cuatro menores, más los cuatro del domingo.

Los niños emergieron en rápida sucesión justo antes del anochecer luego de recorrer la peligrosa ruta de escape de casi 4 kilómetros por galerías lodosas e inundadas en varios tramos. El primero salió a las cinco de la tarde y el último a las ocho de la noche (hora local).

Todos pueden estar orgullosos, pero la misión todavía no está cumplida, dijo el genetral Prayut Chan-O-Cha, jefe de la junta militar en el poder desde el golpe de Estado de 2014, durante una visita la noche de este lunes al sitio de comando de la operación de rescate.

El equipo de futbol Jabalíes Salvajes quedó atrapado mientras exploraba las cuevas el 23 de junio, después de un entrenamiento. Fuertes lluvias monzónicas inundaron los túneles de acceso, por lo que ya no pudieron salir.

Buzos británicos encontraron a los 13 jóvenes apretujados en un banco lleno de lodo varios kilómetros dentro de la cueva el lunes de la semana pasada.

Tras ser localizados, los rescatistas analizaron todas las soluciones posibles, desde la perforación de túneles en las montañas hasta la posibilidad, luego descartada, de esperar a que terminará el monzón.

El peligroso intento por sacar del lugar a los adolescentes de entre 11 y 16 años se reanudó ayer alrededor de la 11 de la mañana (hora local) tras una pausa para reponer el suministro de oxígeno y hacer otros preparativos dentro del complejo.

La nueva operación se llevó nueve horas, dos menos que la del domingo, señaló el gobernador de Chiang Rai, Narongsak Osottanakorn, quien explicó que la cueva sigue estando parcialmente inundada, aunque el nivel de agua descendió. La misión de ayer fue más rápida gracias a la experiencia ganada y a que se desplegó más personal para la operación de rescate, conformada ahora por más de 100 personas.

Trece buzos extranjeros y cinco miembros de la unidad SEAL de élite de Tailandia componen el equipo principal que guía a los niños para salir de las cuevas a través de pasajes estrechos que cobraron la vida de Saman Kunan, buzo de la Marina tailandesa, el viernes pasado.

La misión de búsqueda y rescate es la mayor que se haya llevado a cabo hasta el momento en Tailandia e involucra a más de mil personas de 10 países. Los especialistas en buceo en cavernas dijeron que es una de las más difíciles que se hayan realizado en el mundo.

Los rescatados fueron ingresados al hospital de Chiang Rai, ubicado a unos 50 kilómetros de la cueva, y según las autoridades todos se encuentran bien.

Sus familiares ya pudieron verlos en el hospital, aunque a través de un cristal, ya que los médicos temen contagios. Tras dos semanas en casi completa oscuridad los jóvenes retomarán lentamente su vida normal.

El rescate mantiene en vilo a mucha gente, no sólo en Tailandia, y periodistas de todo el mundo viajaron hasta Chiang Rai, localidad próxima a la frontera con Myanmar, para reportar el desenlace de esta historia.