14 de febrero. Más amor, menos discriminación

Es muy común que una fecha como el 14 de febrero, Día del Amor y la Amistad o Día de San Valentín, sea aprovechada por las marcas para aumentar sus ventas a través de campañas publicitarias orientadas al consumo. Por otro lado, para el colectivo lésbico, gay, bisexual, transexual, travesti, transgénero e intersexual (LGBTTTI), el 14 de febrero es un día de protesta y concientización para hacerse visibles y recordarle a las autoridades gubernamentales y a la sociedad que sus derechos en torno al tema de diversidad sexual no son suficientes para equipararlos con los de cualquier ciudadano. Pero, ¿cómo surge la conmemoración del Día de San Valentín?.

Cuenta la historia que en el siglo III d.C., el emperador romano Claudio II, emitió un decreto en el que se prohibía contraer matrimonio a los soldados. Él creía que los hombres solteros eran más eficientes en el campo de batalla que los soldados casados, pues los solteros no tenían una familia por la cual preocuparse a la hora de combatir. Es aquí donde interviene un sacerdote cristiano que ignora este mandato por parecerle indigno y decide casar en secreto a todas las parejas que se lo pedían. Víctima de la persecución al cristianismo, Valentín estaba convencido de que el pueblo debía ser libre para amar a Dios y para contraer matrimonio. Pero cuando la noticia de los matrimonios secretos llega a oídos del emperador, éste manda llamar al sacerdote e intenta convencerlo de que renuncie al cristianismo y sirva al imperio a cambio de perdonarle la vida. Sin embargo, el sacerdote, que es un hombre muy convincente, se niega a renunciar a su fe y es llevado a prisión y ejecutado el 14 de febrero del año 270 d.C.

Este sacerdote, conocido como San Valentín, hace referencia a uno de los tres mártires romanos del siglo III. Y aunque su existencia ha sido discutida entre los especialistas, convendría reflexionar sobre la historia en sí y lo que nos revela. Tenemos entonces que a través de la historia los gobiernos han hecho leyes para su propio beneficio y que pocas veces estas leyes contemplan los derechos del individuo. En este caso el imperio comete una injusticia al discriminar a los soldados casados por creer que son menos útiles y más cobardes para la guerra. El personaje de Valentín es el que se atreve a cuestionar las leyes, y no sólo eso, sino que las transgrede porque sabe que se está cometiendo una injusticia y está convencido de que el pueblo es libre para contraer matrimonio si así lo desea. Al mismo tiempo defiende la libertad de culto negándose a renunciar a su religión a cambio de su vida.

Ahora, si comparamos esta historia con el presente, nos daremos cuenta de que las cosas no han cambiado mucho desde entonces. En la actualidad, en diferentes partes del mundo, diversos grupos de activistas han utilizado este día para llevar a cabo diversos actos simbólicos con la exigencia de que sus derechos sean respetados. En nuestro país, este día se desarrolla entre mesas de reflexión, conferencias sobre los derechos de las personas homosexuales, lesbianas, bisexuales y trans, ceremonias colectivas de uniones simbólicas para exigir la legalización del matrimonio entre personas del mismo sexo y con esto, el reconocimiento de sus derechos en una sociedad que le da mayor peso a la identidad o preferencia sexual del individuo que a sus valores. En el 2010, la Suprema Corte de Justicia de la Nación declaró constitucionales los matrimonios entre personas del mismo sexo, sólo en el Distrito Federal.

Esto nos lleva a repensar esta fecha como un acto sociopolítico y no como un evento comercial. Vivimos en un país en el que el mismo Estado fomenta la intolerancia al no reconocer a las personas con preferencias sexuales distintas. Por ejemplo, no fue hasta el año de 1990 cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS) suprimió la homosexualidad de la lista de enfermedades mentales. Es decir, que si no se cumple con los estereotipos establecidos de lo que sería “lo normal”, entonces no se cuenta con los derechos civiles y sociales a los que debería tener acceso cualquier persona.

Es necesario cambiar la concepción que predomina en nuestra sociedad y en las autoridades gubernamentales y reflexionar sobre las diferentes formas de discriminación que ejercemos todo el tiempo sobre los demás. En la actualidad, la comunidad LGBTTTI es el segundo grupo más discriminado, debajo de los indígenas. Por esta razón, alrededor del mundo y de México se sigue utilizando la efeméride para visibilizarse.

Fuentes:

http://www.galanet.eu/dossier/fichiers/Derechos%20de%20los%20homosexuales-%20Mexico.pdf

http://www.cndh.org.mx/Programa_Asuntos_Mujer_Igualdad_Mujeres_Hombres

http://enp4.unam.mx/diversidad/Descargas/Diversidad/Derecho%20No%20discriminacion%20identidad%