Preservar y recuperar siembra de maíces criollos, pide Adolfo Toledo

Al ser un elemento básico en la alimentación de los oaxaqueños y en general de los mexicanos y estar vinculados con la cultura, es necesario adecuar el marco jurídico para promover la conservación y recuperación de las razas y variedades de maíz criollo y silvestres.

Así lo afirmó el diputado del grupo parlamentario del PRI en la LXII Legislatura estatal, Adolfo Toledo Infanzón, quien este jueves en Sesión Ordinaria de la Diputación Permanente, presentó una inicitiva con proyecto de decreto para adicionar una fracción XX al artículo 46 y una fracción IX al artículo 151 de la Ley de Desarrollo Rural Sustentable del Estado de Oaxaca.

Desde la tribuna, el legislador explicó que se propone la conservación de este grano mediante procedimientos y técnicas in situ y ex situ para la creación de bancos de germoplasma y bancos comunitarios, en coordinación con los centros de investigación estatales y nacionales.

De igual forma, se propone promover programas que fomenten la productividad y competitividad de los productores de maíz criollo, para potencializar el crecimiento económico regional y local y la autosuficiencia alimentaria.

Detallo que a nivel federal, Ley de Desarrollo Rural Sustentable considera al maíz como un producto básico y estratégico para la soberanía y la seguridad alimentaria de la población mexicana. De igual forma, la Ley de Bioseguridad de Organismos Genéticamente Modificados establece las bases para que el maíz tenga un régimen de protección especial, por lo que resulta de primer orden adecuar nuestra normatividad local para que los maíces criollos o nativos estén considerados como productos estratégicos.

A pesar de esfuerzos federal y estatal, no existe una política pública ni programa institucional, que de manera transversal atienda la preservación y conservación de las variedades y razas del maíz criollo oaxaqueño, vinculada a buscar áreas de oportunidad que permitan resguardar nuestro patrimonio fitogenético, pero sobre todo generar condiciones para la autosuficiencia alimentaria.

De ahí la necesidad de elevar a rango de ley que el Ejecutivo Estatal, en el ámbito de sus atribuciones, tenga competencia para promover programas que fomenten la productividad y competitividad de los productores de maíz criollo.

“El cultivo de los maíces criollos debe contribuir a elevar el nivel nutricional y en la generación de ingresos de los campesinos siempre y cuando su producción esté acompañada de un mejoramiento de las prácticas agronómicas que incrementen la productividad, el mejoramiento de la calidad, un mayor valor agregado y el diseño de acciones para que los productores de autoconsumo logren la autosuficiencia familiar de maíz durante todo el año”, finalizó.