La Cañada sin combustible; sigue la disputa de gasolinera

A más de 6 meses continúa el desabasto de combustible en la parte baja de la Cañada, producto la disputa de una despachadora de gasolina entre ejidatarios y el actual edil de Valerio Trujano, Herminio Rosas Lastra.

El cierre de la gasolinera ejidal, ubicada en zona limítrofe de San Juan Bautista Cuicatlán ha provocado la apertura de negocios clandestinos. La situación ha alcanzado ya niveles preocupantes que Jorge Octavio Guerrero Sánchez, presidente municipal de la localidad, en el marco del tercer encuentro del Gabinete Regional de Seguridad y Procuración de Justicia en la Cañada, pidió al Secretario de Seguridad Pública de Oaxaca, Alberto Esteva Salinas, la ayuda del gobernador para solucionar el problema.

El edil cuicateco afirmó tener “diez bombas de tiempo” a punto de explotar en su municipio, en referencia a la falta de condiciones de protección civil para que particulares brinden el servicio. Y es que la gasolinera ubicada a la salida de Cuicatlán es estratégica. Las gasolineras más cercanas se localizan a más de una hora, la primera en Teotitlán de Flores Magón y la otra en San Francisco Telixtlahuaca.

La disputa entre Rosas Lastra, hoy presidente municipal de Valerio Trujano con ejidatarios de Cuicatlán, Guadalupe los Obos, Valerio Trujano, Núcleo ejidal y comunal de San José del Chilar, San Pedro Chicozapotes, Santiago Quiotepec y Santiago Dominguillo ha ocasionado que automovilistas sufran las consecuencias a falta de combustible.

Una estampa común en Cuicatlán es la de ver a particulares (niños algunos de ellos) expendiendo botes de gasolina, que llegan a ser vendidos a 14 pesos el litro.

La disputa.

El problema se remota a una presunta alteración del acta constitutiva por parte de Herminio Rosas, quien se desempeñó como presidente del consejo de administración de la gasolinera antes de ser edil.

De acuerdo con el testimonio de funcionarios públicos del gobierno del estado, comuneros y ejidatarios formaron la unión de ejidos “Emiliano Zapata” y se constituyeron en una Sociedad de Producción Rural para ser beneficiados con una franquicia de Petróleos Mexicanos (PEMEX), sin embargo, el ahora edil presuntamente altero la figura legal y desprendió de esa sociedad a varios ejidos para pasar a manos de particulares.