La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo dio marcha atrás a la propuesta de ampliar hasta casi tres meses el periodo vacacional en escuelas públicas del país, luego de las críticas de padres de familia y autoridades estatales por el impacto que tendría en el calendario escolar.
Durante su conferencia, la Mandataria federal afirmó que la intención ahora es mantener un esquema de alrededor de seis semanas de vacaciones, como ha ocurrido tradicionalmente, y reconoció que la idea de concluir clases desde el 5 de junio generaba preocupación por el largo tiempo sin actividades académicas.
El ajuste representa un revés para la Secretaría de Educación Pública, encabezada por Mario Delgado Carrillo, quien había defendido públicamente la propuesta de adelantar el cierre del ciclo escolar.
Sheinbaum señaló que el tema será revisado nuevamente en el seno del Consejo Nacional de Autoridades Educativas, organismo en el que participan titulares de educación de los estados, y aseguró que también se tomará en cuenta la opinión de madres y padres de familia antes de definir el calendario definitivo.
La Presidenta incluso dejó abierta la posibilidad de que no todas las entidades adopten el mismo esquema escolar, por lo que algunos estados podrían adelantar el fin de cursos y otros conservar el calendario tradicional.
El debate surgió después de que la SEP planteó adelantar el cierre del ciclo escolar al inicio de junio, decisión que provocó cuestionamientos por parte de familias, docentes y gobiernos estatales, quienes advirtieron afectaciones académicas y problemas de organización para millones de estudiantes.
Con ello, la SEP pasó de presentar el ajuste como una decisión prácticamente definida a abrir una negociación con autoridades locales y sectores involucrados en el sistema educativo.



