ISONOMÍA: PANDEMIA; LA BANCARRROTA NEOLIBERAL

Alberto Alonso Criollo

No hay datos suficientes para determinar la  naturaleza y profundidad de los impactos que la pandemia causará, en el mundo y en nuestro país. Sin embargo,  sabemos que la crisis  de salud pública impondrá  condiciones nacionales e internacionales  favorables a la protesta social; al cuestionamiento del  modelo económico neoliberal y  a favor de modelos más responsables con el bienestar integral de las sociedades. Malas noticias para los conservadores.

Con todo, desde el momento  y la perspectiva temporal que nos impone la fecha actual,  última semana de abril, se puede suponer que no habrá escenario catastrófico desde el punto de vista político.  Al margen de los daños en materia de salud y de la magnitud de efectos  perniciosos en la economía, es remoto que se genere la bancarrota de la 4T, al tiempo que repunte el capital  de los contrincantes  políticos  al proyecto de cambio.

El movimiento estudiantil de 1968 o el terremoto del 85, son ejemplos de acontecimientos ruptura que convulsionaron a la sociedad y que generaron procesos organizativos y de lucha política que cuestionaron los núcleos autoritarios  y las deficiencias burocráticas de  gobiernos que no estaban hechos para atender la demanda social y las expectativas democráticas de la población. Ahí se impulsaron movimientos políticos de protesta  y de reivindicación  democrática.

La historia de la humanidad registra la ocurrencia de grandes fenómenos naturales o sociales que cimbraron  a las sociedades en la medida que develaron sus  contradicciones esenciales y  se convirtieron en catalizadores  de la movilización  y las reivindicaciones  sociales.  Son fenómenos contingentes que han generado situaciones de crisis que exhiben, las grandes debilidades del sistema  que son responsables del mal manejo de las coyunturas de  urgencia.

En el caso de nuestro país es peculiar. La pandemia  que azota al mundo hace su aparición en  el momento que México  despliega  el segundo año de un proceso de transformación estructural en sus instancias  políticas, económicas y sociales.  La pandemia se presenta cuando ya se está instalando en nuestro país el Estado de Bienestar con  las consecuentes políticas de amplios apoyos  económicos a sectores vulnerables y  fortalecimiento del sistema público de salud.

La pandemia se despliega en un entorno de cambios favorables para el mejoramiento del sistema de salud  que  se ponen  a prueba con la emergencia sanitaria,  como  un contexto afortunado para  la atención y manejo de la crisis  de salud. Si este es el caso, el fenómeno  Covid-19,  no llevará al escepticismo ni la revuelta social o política y si profundizará la toma de conciencia  sobre los grandes pendientes en el país.

Se abre escenario favorable para proyectos progresistas en el mundo como consecuencia de la bancarrota del  modelo  de  capitalismo salvaje. Habrá condiciones para propiciar cambios de fondo en las correlaciones políticas en el nivel mundial. Sin embargo, no hay que olvidar que son los hombres los que hacen girar la rueda de la historia. Son los actores individuales y colectivos  los que pueden  materializar los  grandes proyectos de transformación social. .