Lleno total en el Zócalo y siguen llegando familias

La Jornada

A diferencia de los últimas celebraciones del festejo de independencia en el Zócalo de la Ciudad de México, en las que decenas de autobuses rodeaban el primer cuadro de la Ciudad con ciudadanos que eran movilizados principalmente del Estado de México, en esta ocasión la principal afluencia fue de familias completas que generan un lleno total en la plancha del Zócalo.

Niñas y niños en brazos, en carriolas, algunos en los hombros de sus padres, son el escenario en cada rincón.

También acude gente en silla de ruedas y personas de la tercera edad que arribaron con bancos o sillas para poder esperar hasta las 23 horas, cuando el presidente Andrés Manuel López Obrador dé por primera ocasión en su sexenio el tradicional grito de Independencia.

Entre la población aparecen los bigotes, los sombreros, los huipiles y alguna que otra porra para el mandatario por parte de quienes esperan a un costado del balcón presidencial, justo debajo de la campana de Dolores.

En el escenario principal continúa la participación de los casi mil artistas de cada una de las 32 entidades del país. La tradicional música tapatía, junto con los bailes de Jalisco, fuede  las que más atrajo la atención de la población.

Aunque a las 21 horas seguían llegando asistentes al Zócalo, en el sitio ya se aprecia un lleno total.