Cuando Álvaro Carrillo dejó huérfano a “El andariego”

El Universal

A las cuatro de la tarde del 3 de abril de 1969, en el kilómetro 12.5 de la carretera a Cuernavaca ocurrió el accidente automovilístico en el moriría el el cantautor oaxaqueño Álvaro Carrillo, creador de temas como “Sabor a mí” y “El andariego”.

Su hijo, Álvaro Carrillo Jr. aún recuerda ese trágico accidente en el que, a los siete años, él y sus tres hermanos menores quedaron huérfanos: su madre iba dormida y tras el impacto, cayó en un coma que horas después la llevaría a donde su padre. También murió el conductor del vehículo, apodado El Negro Rafa. Él salió con golpes y fracturas (El Negro cayó sobre su pierna) mientras que su hermano de cinco años, Mario, fue proyectado fuera del vehículo.

Si bien Álvaro Carrillo murió esa tarde, sus canciones se encargarían de inmortalizarlo, al igual que el trabajo de sus hijos para preservar su obra.

Hoy se cumplen 50 años de su partida y el próximo 2 de diciembre se celebrará el centenario de su natalicio con una serie de actividades a lo largo de 2019.

“Siempre extrañaré las sobremesas con mi papá, eran de lo más interesantes y divertidas, tenía a sus niños chiquitos quietos en la mesa con los ojos y la boca muy abiertos. Era un hombre muy familiar, muy niñero, nos contaba cosas que vivió como hijo de agricultor y al mismo tiempo como niño de mar, por ser costeño”.

De su madre, dice, fue una gran mujer. “Era la musa de Álvaro Carrillo pero también era una persona creativa, tenemos cuadernillos y libretas donde escribía poesía muy bonita para mi papá”.

El creador de “Como se lleva un lunar” nació en Cacahuatepec, Oaxaca, en 1919, hoy conocido como Cacahuatepec de Álvaro Carrillo. La casa de su infancia es actualmente una escuela. Él era afrodescendiente.

Sus hijos esperan que este año se concrete el apoyo para hacer un museo en el pueblo y otro en la ciudad de Oaxaca donde la gente pueda acceder a su historia y música.

“Sabor a mí”, por ejemplo, ha sido interpretada en muchos idiomas, hasta en japonés, y grupos de pop coreano también la han cantado, lo que demuestra el impacto de sus letras, 61 dellas, dice, conocidas internacionalmente.

En mayo saldrá uno de tres libros de historias sobre su padre, reuniendo testimonios de amigos y conocidos. Le será entregada la Medalla Juventino Rosas, pero mientras, este miércoles, la familia y amigos se reunirán por la mañana en el Panteón Jardín para cantarles a él y a su madre acompañados de Las Hermanas García. A las 19:00 horas, en Bellas Artes las hermanas ofrecerán el concierto “Luz de Luna”, cantando temas del artista oaxaqueño.