Sonetos vivos en tiempos muertos: Mariana Cantú Garza

La poesía como reunión y el fomento  a la lectura como una tarea que nos toca a todos, fue lo que llevó a la locutora con 26 años de experiencia, Mariana Cantú Garza, a representar los  19 sonetos sacros  de John Donne los pasados 31 de octubre y uno y dos de noviembre, frente a un público de festividades de día de muertos, que salieron del panteón más vivos que nunca.

“Muchas de las cosas horribles que están pasando en este país tiene mucho que ver con que a veces no queremos saber nada”.

Cantú mira a la poesía como una pintura, donde el contacto con el arte modifica a las personas. Donde cuando somos reunidos en su nombre, algo positivo pasa en nuestro mundo interno. En esa concepción personal de las cosas que nos conmueve y nos permite ser mejores seres humanos.

Poético o no, Cantú lo contempla todo como parte de la reflexión de estar vivos y de cómo y en qué condiciones lo estamos.

John Donne (1572-1631) fue un escritor y poeta  ingles tan importante como William Shakespeare, pero infinitamente menos  difundido hacia el resto del mundo.

“Dedicó la mayor parte de su obra al tema religioso, nació en la iglesia católica, se convirtió a la iglesia anglicana. Sus obras más importantes son sermones, y estos 19 sonetos sacros en los que hace una reflexión, un reclamo, una súplica a Dios para que lo salve”.

Mariana explica que la pregunta básica de Donne es el ¿cómo puede ser posible que la creación este sometida  al ser humano?.

“¿Porque nos sirven todas la criaturas, porque los elementos nos dan vida y comida, siendo ellos más sencillos, más puros y menos podridos que nosotros? ¿Que sentimos como seres humanos para sentir que somos dueños de todo?”.

Las preguntas del literato fallecido hace casi cuatrocientos años también son las de Mariana, para quien la reflexiones de Donne sobre la fe y la forma en cómo nos tratamos todos, se tornan hoy más inmediatas que nunca.

“Donne se reconoce como un ser humano terrenal, pecador. Que cuestiona a Dios sobre como siendo su creador le permite se vaya a encontrar tan pronto con Satanás”.

“Si yo soy tu creación, ¿cómo me dejas que me pudra?, le pregunta. Sálvame, llévame contigo, recógeme. Si quieres deshazme y vuélveme a hacer. Sáname, divórciame”.

 Garza explica que los 19 sonetos  exploran los caminos de la muerte, de la vida y de la fe. Sobre el temor de morir y de no ser salvó.

“No me aprendo los poemas, los leo . La intención al final es promover la lectura”.

Comenta la entrevistada sobre un trabajo que tuvo en Silvia Martel, actriz y directora de la compañía de teatro Lola Bravo, a su directora de inflexión de voz. A partir de un texto que Mariana trabajó con David Rivera Cañas, director del Coro municipal

Explica que mezclar los textos sacros  de Donne con el coro tornó las cosas mucho más emotivas.  A veces separados, uno detrás del otro. Y otras veces acompañándola de fondo con la interpretación del Réquiem de Mozart.

Considera que la representación fue bien recibida, que los asistentes escucharon los 19 sonetos completos, y que la experiencia le ha permitido estar en planes para repetir próximamente una experiencia similar en el Centro Cultural San Pablo.

“El año próximo vamos a regresar, ya estamos buscando un teatro. Fue un tiempo muy grande, de una preparación muy ardua, como para nada mas presentarlo dos veces y dejarlo”.

Recuerda que ya lleva dos años de reunir el trabajo de poetisas latinoamericanas, pues próximamente también presentara algunas lecturas, poetizas indígenas leyendo su trabajo en su lengua originaria.

Cantú Garza empezó como conductora en el Instituto Oaxaqueño de Radio y Televisión, en el Canal 9. “Era una escuela, un lugar en donde te podías capacitar en todo”.

“Ahí empecé a tomar mis primeros talleres  y después curse un diplomado en radiodifusión con la Fundación Manuel Buendía de periodismo”.

Trabajo de locutora en Radio Educación y Radio UNAM  en el todavía Distrito Federal   donde vivió catorce años.

La entrevista preside una Asociación Civil llamada Fundación Comunitaria por el Desarrollo, donde asesora proyectos de arte y cultura.

“Frijol Verde  fue un esfuerzo surgido a raíz de todo esto, donde se ofrecían talleres de artes plásticas en espacios públicos”.

“De ahí surge la idea compartir textos, poemas, con mi voz, en redes sociales y espacios públicos. Reunirse en un espacio de sana convivencia y fomentando la lectura  de poesía”.

Mariana Cantú Garza hoy proyecta que la poesía debe ser tratada desde ya, como piedra de apoyo de cualquier entendimiento.