“En democracia no puede haber un culto a la personalidad”, Enrique Krauze

“México no tiene realmente un sistema judicial, es un país impune. Muy bueno para hacer leyes, pero no para cumplirlas”

Así lo dijo el historiador Enrique Krauze en su plática-conferencia “Por una democracia sin adjetivos “, y agregó sobre otros tópicos.

Sobre la sección 22 señaló que al magisterio oaxaqueño le ha faltado practicar la conciliación, y que un maestro quemando con un soplete la puerta del siglo 18, de la Secretaria de Educación Pública, en la ciudad de México , en las marchas y el plantón del 2013, es buena prueba de ello.

A propósito de su relación con Televisa puntualizó que esta solamente es laboral y que el trabajar con ellos le ha permitido mostrar una hora de cultura e historia a la semana en televisión abierta, con el programa México Siglo 20, donde se han realizado más de 450 documentales.

Además aseguró que la Televisión comercial de este país no está a la altura de su misión social, la cual tiene que incluir la formación intelectual y la cultura.

La plática del director de Letras Libres estuvo basada en un artículo que Krauze publicó en la revista Vuelta en 1983.

“Tengo la convicción de que estamos mejor que antes, antes el presidente y el partido nos tenían como adolescentes y niños a los que les administraban la vida. Ahora es más caótico, más violento, pero más real. El sistema del aplauso ya no está más “

Y después abundó sobre como en 1983 el entonces presidente José López Portillo prometió volver a México uno de los países petroleros más poderosos del mundo, endeudándolo en un solo día y con el puro poder de su firma, con nueve mil millones de dólares.

“Al final lo que hubo solo fue el despilfarro, la pobreza, la ineficiencia , la quiebra” apuntó Krauze y remató señalando que resultaba inaudito el poder que entonces se concentraba en la figura presidencial, volviendo al presidente una especie de monarca imperial

Mencionó que también en 1983 encontró en el presidente y artífice del movimiento revolucionario Francisco I. Madero una figura histórica e ideológica para aspirar para México una vuelta al principio y un nuevo intento por una democracia real y sincera.

“En los ochentas la izquierda quería la Revolución y calificaba a la democracia como una cosa burguesa y que no servía para nada “

“Y fue ahí cuando dije, entonces vamos a quitarle adjetivos a la democracia “ recordó el historiador, y apuntó que lo que él le pedía al sistema en su ensayo publicado en 1983 tres cosas:

1.- Límites al poder presidencial

2.- La realización de elecciones autenticas

3.- Limites al poder económico del estado

“En el 87 Cuauhtémoc Cárdenas se dio cuenta de lo importante que era una democracia sin adjetivos, la tomó en serio y la única manera de pararlo fue con el fraude electoral”

Y apuntó que para él la democracia en México comienza en 1997 con la elección de Cárdenas como jefe de gobierno del Distrito Federal y la pérdida de la mayoría en el congreso por parte del PRI.

Mencionó que a su parecer, después de doce años de panismo que no ayudaron mucho al país, y para salud democrática del país, México debería de cambiar hacia la verdadera izquierda, “aunque primero esta debe ponerse de acuerdo consigo misma y tornarse verdaderamente autocrítica.

“En democracia no puede haber un culto a la personalidad”, mencionó Krauze en velada referencia al dos veces candidato presidencial por el PRD, Andrés Manuel López Obrador.

“El cinco por ciento de nuestros últimos 200 años han sido demócratas”, reflexionó finalmente el historiador como si estuviera señalando para sí mismo que México aún tiene una gran esperanza.