Golpeada y sangrando, Lía Limón denuncia agresión afuera del Congreso de la CdMx

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El Universal

cho alcaldes de oposición —salvo Margarita Saldaña Hernández de Azcapotzalco—, quienes conforman la Unión de Alcaldes de la Ciudad de México (UNE-CDMX), fueron golpeados y agredidos por policías, quienes les impidieron llegar al Congreso local, donde a las 10:00 horas se realizaría la sesión extraordinaria.


Con el rostro ensangrentado, Lía Limón García, alcaldesa electa de Álvaro Obregón, intentó calmar a sus compañeros, dado que Sandra Cuevas Nieves, alcaldesa electa en Cuauhtémoc, intentó librar la valla metálica en la esquina de Tacuba y Bolívar, pero los uniformados se lo impidieron, pese a que era cargada por sus simpatizantes.

Mientras la diputada electa del PRI, Tania Larios Pérez, entre sollozos denunció que los policías le robaron su celular y la golpearon, en tanto que Mauricio Tabe Echartea, alcalde electo de Miguel Hidalgo, acusó a los policías de darle toques eléctricos y golpearlo.

Los hechos iniciaron alrededor de las 9:00 horas, luego que concluyeron una conferencia de prensa los nueve alcaldes electos, donde aseguraron que no intentarían llegar al Congreso local, “porque la jefa de Gobierno sitió el recinto para impedirnos llegar”, acusaron.

Una vez concluida la conferencia, los nuevos alcaldes se reunieron a los pies del monumento de El Caballito, donde realizaron el evento y luego desayunaron tranquilamente.


Nadie sabe quién decidió trasladarse al Congreso local, donde una hora después comenzaría la sesión extraordinaria, con el propósito de entregar un documento a los diputados locales, pero los policías se los impidieron.

Cabe aclarar que desde la conferencia, vecinos de la Alcaldía Miguel Hidalgo, que llegaron para acompañar a Tabe Echartea, impidieron realizar su trabajo a los reporteros, quienes tuvieron que presenciar el evento fuera de la valla que previamente colocaron los policías.

Desde las 4:00 horas, los uniformados cerraron las calles aledañas al Congreso local, ubicado en la esquina de Donceles y Allende, pues existía el temor de que llegaran manifestantes para protestar por los 19 puntos que discutirían en sesión extraordinaria.

Tras la agresión a ocho de los nueve alcaldes electos —pues Margarita Saldaña, de Azcapotzalco, en su papel de diputada local, le fue permitido el acceso—, el secretario de Gobierno, Martí Batres Guadarrama, anunció que la policía les permitiría el acceso a los integrantes de la UNA.

Mencionó que terminando la conferencia, intentaron entrar a Donceles para dialogar con los diputados y que llegaron de manera pacífica, pero que fueron agredidos.

“Se supone que en la ciudad ya no había granaderos… A quien afectan es a los ciudadanos, esto que sucedió hoy es inadmisible, daña la vida democrática”.

En el mismo espacio informativo, Martí Batres, secretario de Gobierno de la Ciudad de México, deslindó a la administración de Claudia Sheinbaum de haber ordenado la agresión contra los alcaldes electos.

“No somos los que hemos buscado la confrontación con los alcaldes electos y menos aún, una confrontación pública, no fuimos de nosotros, no fue de nuestra parte”.

Mencionó que los alcaldes electos están citados para reunirse, uno por uno, con la jefa de Gobierno a partir del 2 de septiembre “para platicar de los temas que cada uno quiera plantear”.

Señaló que tuvo una reunión con los coordinadores de los grupos parlamentarios del PAN, PRI y PRD del Congreso local para construir consensos.

Destacó que el periodo extraordinario y los temas a discutirse fueron resultado del consenso y que no fue una convocatoria unilateral.

“Reitero, de nuestra parte no hay interés de confrontación”, recalcó.