Política en 90 El caso Torreón y la inteligencia emocional de Goleman

Jorge Oropeza

Los hechos ocurridos en Torreón, Coahuila, en los que un niño protagonizó una balacera en su colegio quitándole la vida a su maestra y a sí mismo, han despertado el debate sobre el fortalecimiento de políticas públicas que desarrollen competencias de Inteligencia emocional.

Daniel Goleman fue el primer psicólogo en el mundo en colocar en las mesas especializadas este concepto que se refiere a la capacidad que las personas tenemos para entender emociones propias y ajenas, controlarlas y utilizarlas en favor de nuestro desarrollo humano.

Para Goleman, la Inteligencia emocional es el complemento del Coeficiente intelectual. Cualquiera de estas cualidades no se entiende sin la otra. La adecuada presencia de ambas nos lleva a tomar decisiones exitosas y su carencia, por el contrario, determinaciones trágicas.

Existen cinco elementos para entender la Inteligencia emocional. El primero es la Autoconciencia emocional, es decir, cómo entendemos lo que sentimos. El segundo, la Autorregulación emocional, que es cómo controlamos esos impulsos. El tercero es la Motivación, que tiene que ver con cómo orientamos esas energías. El cuarto elemento es la Empatía que no es más que comprender lo que las o los otros están sintiendo. Y el quinto son las Habilidades sociales para buscar siempre tomar las mejores decisiones considerando los valores del grupo al que pertenecemos.

Trabajar con la Inteligencia emocional no es nada nuevo. En México, se han dado esfuerzos en diversos momentos al implementar la Escuela para padres, el Programa Nacional de Convivencia Escolar y recientemente la materia socioemocional en la currícula. Sin embargo, tras lo ocurrido en Torreón, ni instituciones públicas ni sociales han sugerido estrategias para fortalecer entre padres, madres, docentes y alumnado, competencias de este tipo en el Sistema Educativo Nacional con el objetivo de prevenir la violencia escolar en México.