Regreso el comercio informal al zócalo

Nuevamente, en franco reto a la autoridad municipal, y con el pretexto de coberturar las actividades de la Sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, un centenar de comerciantes informales amanecieron sobre la calle de Portal de Flores.

Las fritangas, los discos piratas, la venta de “chácharas” y la vestimenta típica traída desde Guatemala, son solo algunos de los puestos instalados en esta calle a la vista de inspectores municipales.

Esta situación se convierte nuevamente en un reto para la autoridad, la cual durante sus primeros cien días de gobierno sólo ha administrado esta problemática que ha sabido canalizar hacia la ciudadanía como una herencia del pasado trienio.

La problemática del comercio informal, si bien es cierto la ha cobijado la sección 22 del magisterio en esta temporada, también ha sido tratada por las autoridades “bajo acuerdos” para no afectar la imagen del primer cuadro de la ciudad, así como el turismo que pueda captar el Estado en esta época.

De la misma forma, pone en evidencia el trabajo que debería de estar realizando al respecto la Comisión Especial para tratar el problema del Comercio en vía pública y que a cuatro meses de la administración no ha dado visos de un avance al respecto.

Hoy pese al pretexto que “es una herencia”, el comercio informal está en franco crecimiento, ocupando plazas públicas y calles.