Manifestaciones afectan a inmuebles en la ciudad

Las constantes afectaciones que generan las manifestaciones, marchas y protestas a inmuebles de la ciudad no ha llegado a ser grave, pero sumada a las afectaciones que se causa a los monumentos históricos está podría serlo en no mucho tiempo.

Así lo manifestó el director del Instituto de Patrimonio Cultural del Estado de Oaxaca (INPAC) Jorge Alberto Valencia Arroyo, quien señaló que no se puede permitir que de manera liberada se afecte el patrimonio hostorico de Oaxaca.

Comentó que la última manifestación violenta que registro la capital oaxaqueña, en la cual se afectó la arquitectura de monumentos históricos, ha sido la más sería que se ha tenido y que el gobierno del estado ha tenido que invertir un presupuesto importante para resarcir los daños que se generaron a espacios como el Teatro Alcalá, el edificio central de la universidad, la Alameda, la Catedral y San Agustín.

“Si bien es cierto los edificios hablan de por sí solos de la historia de nuestros pueblos, en cada uno de ellos quedan cicatrices de los procesos históricos, no podemos permitir que deliberadamente se afecte (…) fue evidente que afectaron el mobiliario urbano…”

Valencia Arroyo consideró, una vez, hacer un llamado a la conciencia, más allá que se respete la libertad de expresión, al mismo tiempo se respete al legado histórico de Oaxaca.

Insistió que para evaluar la gravedad que han dejado las manifestaciones a la ciudad, habría que calcular que tanto se ha afacetado a los inmuebles catalogados como monumentos, pero también las casa catalogadas, propiedad de particulares que han adquirido un valor artístico y que de alguna manera son patrimonio de todos porque dan contexto a la ciudad.

“Yo creo que ese daño resulta ser muy grande, porque de alguna manera se va golpeando la cara de la ciudad…”

Zonas afectadas por este daño que causan grupos sociales, organizaciones políticas, sindicatos y otros que se manifiestan en la capital, es para aquellas que se ubican en las calles donde pasan manifestaciones, así como el primer cuadro del centro histórico.

“Podríamos decir que el número es grande de inmuebles afectados, pero su afectación no llega a ser grave; grave lo que sucedió dos años atrás, pero sumadas estas afectaciones podrían llegar a ser mucho más”.