Zapotitlán Palmas, la última frontera de la Mixteca oaxaqueña

Zapotitlán Palmas está en el noroeste del estado de Oaxaca, en la frontera de la mixteca oaxaqueña con la mixteca Poblana, donde sus extensos campos de palma inundan el paisaje bajo un cielo azul profundo, salpicado de pequeñas nubes que no impiden la vista hacia la lejanía, donde se alcanza a ver la cumbre nevada del Pico de Orizaba, apenas rebasando la cima del Centinela, la montaña-guardián de estas tierras, en cuyas laderas se ubica el pueblo de Zapotitlán.

Tras un viaje de casi tres horas desde la capital Oaxaqueña, cruzando Huajuapan de León, capital cultural y económica de la mixteca, entramos a este pueblo casi desierto por la emigración de jóvenes y familias enteras hacia Estados Unidos, donde como fantasmas se pasean los recuerdos de la época antigua, cuando estas tierras eran habitadas por un gran número de mixtecos, quienes lograron forjar el imperio que mantuvo el liderazgo cultural de Mesoamérica desde el siglo XI al siglo XIV.

Una larga calzada nos conduce hasta el Palacio Municipal, en cuya plaza yace una estatua del Benemérito de las Américas, Benito Juárez García, del artista Tiburcio Ortiz, de igual forma pero de tamaño menor a la que recibe a los visitantes que llegan a la Ciudad de Oaxaca provenientes del centro del país.

Con una fina cortesía que recuerda la elegancia de nuestros antepasados, el presidente municipal acompañado de su cabildo, recibe a sus invitados, el artista plástico José Luís García y el escritor Juan Arturo López Ramos, a quienes llamaron para conocer las riquezas históricas y culturales de este poblado y solicitar su ayuda para la difusión y promoción de las mismas.

Tras una breve presentación, acompañados de las autoridades municipales y los representantes agrarios, iniciamos el ascenso al cerro, en donde el agresivo paisaje muestra el paso de los siglos en sus heridas provocadas por la erosión y avanzamos entre riscos, peñascos y profundas hondonadas.

Durante el ascenso, la escasa vegetación presentaba encinos, mezquites, timbre, huisache, palmas, sabinillo, cactus, biznagas, magueyes, entre otras plantas usadas en la producción local de mecates, reatas, sombreros, tenates, sopladores y canastillas que se elaboraban en la antigüedad. Ante la presencia de esta memoria artística y cultural, el Maestro José Luis García, les propuso innovar ese conocimiento ancestral y producir nuevos artículos con un valor económico agregado.

Cabe destacar que este importante artista mixteco ha logrado renovar técnicas milenarias y transformarlas en obras de arte que hoy, recorren las mejores galerías del mundo.

En la explanada prehispánica, sus vestigios son clara evidencia de la importancia histórica y arqueológica de la región. Se advierten excavaciones mal hechas por saqueadores, así como fragmentos de piedras talladas.

La tradición histórica vincula a Zapotitlán Palmas con los antiguos reinos mixtecos de Huajuapan, Acatlán y Chila de las Flores, estos dos últimos pertenecientes a la mixteca poblana. Ser el punto más alto de toda la región le da una gran importancia estratégica, desde su cúspide se advierte un extenso paisaje y se alcanza una comunicación visual con el Cerro de las Minas, que preside la Ciudad de Huajuapan de León.

Juan Arturo López Ramos destacó la importancia del sitio y felicitó a las autoridades locales por su interés de rescatar y preservar la identidad histórica de los mexicanos, y se comprometió a hurgar en las fuentes históricas para contribuir a reconstruir la historia de este lugar, símbolo olvidado de la grandeza y poderío del pueblo mixteco.

Los habitantes de Zapotitlán Palmas hacen una invitación a los visitantes de todas las regiones del estado, del país y del extranjero, para que conozcan las riquezas naturales, culturales y arqueológicas de la región, esperándolos con los brazos abiertos.