Productores de papaya y limón de la región de la costa bloquearon los accesos al Aeropuerto Internacional de Puerto Escondido como medida de presión ante lo que consideran una respuesta insuficiente del Gobierno federal y del Ejecutivo estatal tras los daños provocados por el huracán Erick.
Los campesinos, procedentes de municipios como Jamiltepec, Tututepec, Huazolotitlan, Río Grande y San José del Progreso, aseguran que han pasado dos meses desde que las autoridades levantaron un censo de afectaciones, sin que hasta ahora hayan recibido recursos o programas de apoyo.
Al menos 600 hectáreas de papaya y amplias zonas de cultivo de limón resultaron devastadas por el fenómeno climático. Muchos de los productores –quienes viven exclusivamente de lo que cosechan– afirman encontrarse al borde del colapso económico.
“No venimos a pedir limosna; lo mínimo es que el Gobierno reconozca lo que hemos invertido y lo que perdimos”, expresaron.
La manifestación comenzó de forma pacífica, con una presencia en los alrededores del aeropuerto. Sin embargo, al no obtener respuestas, los agricultores decidieron bloquear por completo los accesos. Las filas de vehículos y turistas varados comenzaron a crecer a lo largo de la mañana, generando tensión en una de las zonas turísticas más visitadas del estado.
Los manifestantes advirtieron que, si no se establece una mesa de diálogo inmediata, extenderán la protesta a otros puntos estratégicos, incluidas la autopista y varias carreteras de la región.
“No nos vamos a retirar hasta que haya una solución real. Si no hay respuesta hoy, tomaremos medidas más fuertes”, advirtieron los dirigentes.
Algunos denunciaron que en una reciente mesa de negociación solamente se les ofreció un préstamo de 300 mil pesos, del cual debían dejar 80 mil como garantía, hecho que calificaron como una burla a sus demandas.




















