Se debe evitar consumo de epazote como antiparasitario: IMSS

El uso del epazote crudo, en té o en agua, es un remedio popular usado para eliminar los parásitos. Sin embargo, ingerirlo en exceso puede causar graves daños a la salud, tanto en niños como en adultos, que van desde náuseas, vómitos e intenso dolor abdominal y de cabeza, hasta trastornos neurológicos con crisis convulsivas, o parálisis. Es por ello que la especialista en Nutrición y Dietética del Hospital General de Zona (HGZ) No.1 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Oaxaca, Diana Flor García Lozano, recomendó no tratar de desparasitarse con esta planta.

Lo más indicado, dijo, es acudir con el médico familiar, para que, de acuerdo a la edad, peso y talla, determine el medicamento y la dosis adecuada. Agregó que La mayor incidencia de intoxicación con epazote se produce en niños de cuatro a diez años.

La especialista en Nutrición del IMSS agregó que éste también tiene beneficios, ya que, junto sus hojas o semillas, son utilizadas como ingrediente en la gastronomía de diferentes países, sobre todo en América Latina, y además son empleadas como medicina natural para el tratamiento de múltiples dolencias, gracias a sus propiedades terapéuticas.

Explicó que el problema de la medicina herbolaria es que muchas veces es muy difícil dosificar la cantidad exacta de la planta o hierba, y esto es delicado, ya que no debe ser la misma para un niño que para un adulto.

“No cabe la menor duda de que el epazote sea una planta realmente provechosa y beneficiosa para la salud del organismo, pues no solo posee extraordinarias propiedades, sino que además contiene un excelente valor nutricional”, expresó.

Para darse una idea, detalló que tan solo 100 gramos de epazote crudo aportan aproximadamente 32 calorías; 7,4 gramos de carbohidratos; 0,33 gramos de proteínas; 3,8 gramos de fibra y 0,5 gramos de grasas.

Entre otras propiedades, contiene vitaminas importantes de los grupos A, C, B6 y ácido fólico, además de minerales como calcio, selenio, potasio, zinc, fósforo y magnesio, finalizó García Lozano.