Sale Lozoya de prisión; viaja a México

La Jornada

El ex director general de Petróleos Mexicanos (Pemex), Emilio Lozoya Austin, prófugo de la justicia desde mayo del 2019, salió hoy de la prisión de Madrid IV, situada en la localidad de Navalcarnero, rumbo a un aeropuerto, del que hoy mismo emprendía viaje a México.

Lozoya abandonó la prisión alrededor de las cinco de la tarde hora española, diez de la mañana hora de México.

Reuters informó que Lozoya abordó el avión de la Fiscalía General de la República (FGR) que lo llevaba de España a México, según la policía del país ibérico y una fuente del gobierno mexicano.

De la prisión al aeropuerto el ex funcionario iba custodiado con un fuerte dispositivo de seguridad de la Guardia Civil.

Fuentes de la policía española confirmaron a La Jornada que Lozoya Austin, de 43 años y uno de los políticos más cercanos al ex presidente Enrique Peña Nieto, fue trasladado de la prisión a un aeropuerto. Pero no estaba claro si la terminal era la de Madrid-Barajas o la militar de Torrejón de Ardoz.

El dispositivo se mantuvo con el máximo secreto.

Por las características del avión, tendrá que hacer una escala, previsiblemente en Canadá, por lo que el vuelo puede demorarse hasta 15 horas en el viaje a México.

De acuerdo con esa previsión, Emilio Lozoya volvería a pisar suelo mexicano al filo de la medianoche de este jueves o ya entrada la madrugada del viernes.

De esa forma culminará un largo periplo como prófugo de la justicia, que inició el 29 de mayo del 2019, tras verse acorralado por las investigaciones en su contra.

Lozoya Austin fue detenido en el sur de España el pasado 13 de febrero, en un fraccionamiento de lujo llamado La Zagaleta. Desde aquel día ha estado encarcelado; primero en una comisaría de policía, después en la prisión de Alhaurín de la Torre, en Andalucía, y finalmente en la cárcel Madrid IV, de Navalcarnero.

El político priísta es investigado por numerosos casos de corrupción, sobre todo dos grandes ramas: primero, sus negocios con Alonso Ancira, de Altos Hornos de México (AHMSA) y quien está a la espera de que se formalice su extradición tras haber perdido el juicio sobre el procedimiento en la Audiencia Nacional de España, la misma instancia que procesó el caso de Lozoya.

El segundo asunto relevante en el que hay imputaciones contra Lozoya es el de sus negocios con la filial en México de la constructora Oderbrecht, a través del “superintendente” de empresa, Luis Alberto de Meneses Weyll.

También se señala que la constructora brasileña amplió sus intereses en México en el año 2012 y sobre todo en tres Estados de la República: Veracruz, gobernado entonces por Javier Duarte; Hidalgo, cuyo mandatario era Franciso Olvera Ruiz; y Tamaulipas, cuyo gobierno presidía Egidio Torre Cantú. Todos eran gobiernos del PRI.