Decreta la justicia española prisión sin fianza a Lozoya

La Jornada

Emilio Lozoya Austin, quien fue director general de Petróleos Mexicanos (Pemex) durante el sexenio de Enrique Peña Nieto, pasó su primera noche en la prisión de Alhaurin de la Torre, en Málaga, después de una fuga que comenzó el pasado 27 de mayo en la Ciudad de México y que terminó anteayer, en la lujosa urbanización de La Zagaleta, donde fue detenido y esposado por la Policía Nacional española.

El juez de instrucción número dos de la Audiencia Nacional española, Ismael Moreno, decretó una orden en su contra de prisión incondicional y comunicada ante el riesgo de fuga y la gravedad de los delitos que le imputan, entre ellos el de operaciones con recursos de procedencia ilícita.

El ex político del PRI se negó a ser extraditado por voluntad propia y declaró ante el magistrado que había llegado a España hace tres días, lo cual contradice la versión de la policía, que asegura que lo tenía vigilado desde principios de año y que durante su huida habría estado en varias localidades españolas.

Lozoya Austin, de 45 años y una de las figuras más influyentes durante el anterior sexenio, pasó la noche anterior en los calabozos de la Comisaría Provincial de Málaga. Ahí llegó esposado tras haber sido interceptado por el dispositivo policial que le seguía la pista mientras intentaba salir de la lujosa urbanización –donde se escondía– en un taxi privado.

Al preguntarle sobre su identidad, Lozoya intentó confundir a los policías mostrando una una licencia de manejo falsa expedida por las autoridades de la Ciudad de México a nombre de Jonathan Solís Fuentes.

El ex director de Pemex, después de pasar la noche en prisión compartiendo celda con otros delincuentes comunes, fue trasladado a las dependencias de los tribunales ordinarios de Marbella –la localidad más próxima a Málaga–, donde fue puesto a disposición judicial.

Desde ese mismo despacho se realizó un enlace por videoconferencia con el juez de guardia de la Audiencia Nacional, responsable de adoptar las primeras medidas del caso, Ismael Moreno, quien le tomó declaración durante un tiempo estimado en más de una hora.

Lozoya Austin, quien rechazó cualquier tipo de asistencia consular o diplomática, se negó a ser extraditado o entregado de forma voluntaria a México, donde –se le informó– lo buscan por diversos delitos.

El magistrado le explicó que entre las causas pendientes que tiene en México figura el caso de un presunto delito de operaciones con recursos de procedencia ilícita, por el que podría ser condenado a una pena de hasta 15 años de cárcel, según la homologación con el Código Penal español y que se tendría que aplicar en su caso si se concediese la extradición.

El juez explicó en su auto de prisión incondicional sin fianza que Emilio Ricardo Lozoya Austin adquirió un bien inmueble en territorio nacional, con conocimiento de que los recursos utilizados proceden de una actividad ilícita, con el propósito de ocultar el origen o propiedad de los recursos o alentar una actividad ilícita en contubernio con los imputados Alonso Ancira Elizondo y Gilda Susana Lozoya Austin (hermana del detenido), crearon un elaborado esquema destinado a operar recursos de procedencia ilícita dentro del sistema financiero nacional con la finalidad de ocultar el origen, destino y beneficiario final de los mismos, lo anterior en virtud del posible desarrollo de actos de corrupción vinculados con el ofrecimiento de contratos ilícitos a su favor por parte de Pemex a cambio de la entrega de un bien inmueble. Lo anterior causando grave perjuicio al Estado mexicano.

El juez hizo referencia al caso abierto en el que también está involucrado el ex presidente de Altos Hornos de México Alonso Ancira, quien fue detenido en las islas españolas de Baleares en mayo pasado y está en espera de que la sala de lo penal dicte sentencia sobre su petición de extradición.

El juzgador también justificó su prisión incondicional en el elevado riesgo de fuga al intentar evadirse de la justicia con una identificación falsa y valoró que no tiene arraigo laboral ni domicilio en España, ya que, según explicó él propio Lozoya ante el juez, había llegado a España sólo dos días antes. Esta versión difiere con la ofrecida por la policía española que llevó a cabo la detención, en colaboración con la Fiscalía General de la República (FGR), que sostiene que Lozoya Austin habría iniciado su fuga en mayo de 2019, para lo cual habría cruzado varias fronteras gracias a su alto poder adquisitivo y a sus lazos internacionales, pero que fue localizado a principios año en España, donde además habría pasado por varias localidades, sin especificar cuáles, hasta llegar a La Zagaleta, donde vivía enclaustrado, pero rodeado de lujo.

La Zagaleta es uno de los refugios acorazados donde se aíslan para disfrutar del sol y los campos de golf multimillonarios de todo el mundo, sobre todo árabes, rusos y estadunidenses. La urbanización cuenta con un férreo sistema de seguridad dirigido por una élite de ex militares de Europa del Este que impiden la entrada a cualquier extraño y se encargan de que se garantice el anonimato de las personas que están dentro de la zona vallada.

Se sabe que esa urbanización suele ser refugio de delincuentes de cuello blanco o de miembros de las mafias más peligrosas del mundo. Ahí se han producido detenciones de importantes miembros de las mafias calabresa, siciliana y rusa.

Después de prestar su declaración, Lozoya Austin fue trasladado a la prisión de Alhaurin de la Torre, una de las cárceles españolas con mayor grado de hacinamiento donde se han registrado la mayor tasa de muertes de años recientes, algunas de ellas con violencia.

Vivirá en una celda de tres por cuatro metros, que compartirá con otro preso, ya que cada espacio dispone de una litera, un baño para compartir y un mueble para guardar la ropa. La cárcel fue inaugurada en diciembre de 1991 y es una de las 13 que forman parte del sistema penitenciario de Andalucía.

Tiene 13 módulos con 70 celdas cada uno. En meses recientes, debido al hacinamiento de los reclusos, también se han registrado agresiones de presos a funcionarios e incluso de familiares de presos, que han protagonizado varios altercados que se han convertido en noticia de los medios de comunicación locales.

Desde ahí esperará las próximas decisiones de la justicia, y se prevé que una de ellas será su traslado definitivo a Madrid con el fin de que esté siempre a disposición del juez.

A partir de ahora, la FGR y el gobierno mexicano tienen hasta 45 días de plazo para formalizar los cargos contra Lozoya Austin y presentar los documentos para solicitar su extradición. Será entonces cuando la causa se elevará a la sala de lo penal, que finalmente tendrá la decisión de otorgarla o no.

El último caso que afectó a un político mexicano por el que también se solicitó la extradición fue el del ex presidente del PRI Humberto Moreira, quien finalmente fue puesto en libertad sin cargos y se rechazó la petición de entrega, en este caso por delitos relacionados con el narcotráfico.

En tanto, Emilio Lozoya Austin pasó de dormir en una de las urbanizaciones más exclusivas de Europa, donde cada mansión vale más de 3 millones de euros, a una de las cárceles con más porcentaje de hacinamiento y en una celda de tres por cuatro metros.