Una nueva tasa de 4.5% al vino afectaría la producción vitivinícola en México

Expansión

La meta que tenía la industria vitivinícola hace dos años de lograr que 50% del consumo de vino en México fuera nacional, un porcentaje que hoy representa el 30%, poco a poco se está esfumando. Especialmente, asegura la industria, si sale adelante la propuesta de los estados de Oaxaca, Jalisco Guanajuato y la Ciudad de México de poner un impuesto de 4.5% al precio final de vinos y licores. 

Actualmente, una botella de vino paga 26% de Impuesto Especial sobre Producción y Servicios, más el 16% del IVA. Con este impuesto, que los estados plantean para reducir el consumo de alcohol, estaría incrementando el costo directamente al consumidor. El temor en la industria es que la venta de vino ilegal crezca e impacte de manera negativa al sector. 

“El montar u proponer este tipo de impuesto abre la puerta a diferentes prácticas en el mercado negro y provocaría efectos negativos para la salud”, dijo Hans Backhoff, presidente del Consejo Mexicano Vitivinícola, en conferencia de prensa. 

Hoy el vino mexicano supone el 30% del consumo de vino en México, con un consumo per cápita de un litro, con una producción total de 14 millones de cajas de 750 ml que producen en 6,500 hectáreas y 6,500 empleos en trece estados productores. La meta de la industria era llegar a llegar al 50% en aproximadamente 10 o 15 años, pero con este tipo de impuestos podrían lograrlo en el doble de tiempo. 

“El campo es fundamental para nosotros, en donde también hemos tenido recortes del 27%. Si no tenemos buena uva no tenemos buen vino, este incremento en impuestos es importante para nosotros ya que afecta al productor y al consumidor, la cadena está afectada de principio a fin”, agregó Backhoff. 

Según datos del CMV, esta industria es el segundo generador de mano de obra de agricultura primero hortaliza y luego viña. “Debe reflexionar el estado sobre esto”:

Hasta ahora son propuestas que necesitan pasar por el Congreso, por lo que el sector se encuentra en conversaciones con el gobierno para cabildear esta propuesta.

De acuerdo con el documento, este impuesto genera un incentivo contrario a lo originalmente previsto, debido a que algunos productos y puntos de venta migrarán al mercado ilegal e informal, que además se fortalecerán. Por ello, la recaudación será menor para el gobierno del estado. El CRM señaló que existen varios ejemplos de ello, como Querétaro, que esperaba recaudar 80 mdp y sólo recaudó 10 mdp y por el contrario estimuló las bebidas ilegales, superando la media nacional del 40%