Política en 90 El binomio de las redes sociales.

Jorge Oropeza

Las redes sociales se han colocado como un conjunto de medios altamente rentables para los objetivos de comunicación de la iniciativa privada, de los gobiernos y de las y los actores políticos. Y es que, sin ser las plataformas de mayor penetración o alcance existente, cuentan con un binomio de elementos particulares que ningún otro medio tiene.

Primero que nada, cualquiera de las redes sociales a la que hagamos referencia, han desarrollado una amplia comunidad propia y en esencia distinta a la de otros medios.  Es una realidad que no tienen la penetración de la radio y la televisión con aparatos receptores existentes en casi todos los rincones de México, sin embargo, son medios activos, en donde la gente interactúa y participa. Las y los integrantes de estas colectividades decidieron ingresar libremente. Dichas audiencias están segmentadas por edad, sexo y preferencias. Por ello, las mediciones son siempre claras y precisas. En estos ecosistemas, la comunidad ya está armada, únicamente hay que ir por su atención.

El segundo elemento del binomio es el más importante. Y es que cuando se masificó el uso de las redes sociales – hace aproximadamente una década – se rompió con el monopolio de los contenidos. Es una realidad que, hasta antes de la existencia de estas herramientas, la potestad absoluta de producir contenidos y transmitirlos en un medio con potencial y alcance masivo la tenían únicamente los dueños de las grandes empresas editoriales, de radio y televisión. Ellos y ellas decidían qué se debía conocer y en dónde ameritaba construir opinión pública.

Hoy la generación de contenidos se ha democratizado y las personas, las empresas, los partidos políticos o las instancias públicas pueden generar sus propios materiales a muy bajo costo. Ésa es la gran virtud de las redes sociales. Por ello, con el binomio de control audiencias-contenido, estos medios se han convertido en los más rentables, favorecedores en criterios de costo-beneficio y, a su vez, sin tener el alcance de los medios electrónicos, es decir, radio y televisión, se han colocado como los de mayor influencia en los rincones del territorio nacional en donde existe conectividad.