Muertos y aparecidos en Oaxaca

El callejón del muerto

La Jornada.

A media noche, cuentan, aparece una carretilla negra arrastrada por bueyes en la calle Morelos, en el centro de la capital del estado de Oaxaca. Cuando eso sucede se sabe que alguien morirá al día siguiente.

Desde la oralidad popular, 10 relatos hilan una visita por esa ciudad, recopiladas por el historiador del arte y lingüista Daniel Brena (Oaxaca, 1982) en Muertos y aparecidos: un recorrido por Oaxaca.

“Siempre he sentido que la vivencia en una ciudad depende mucho de lo que ves. En el caso de Oaxaca, tiene una arquitectura muy interesante. Sin embargo, lo que hace que te conectes con un lugar es una historia, entonces no te olvidas.

A diferencia de una experiencia únicamente estética o visual, explica Brena en entrevista con La Jornada, quien creció oyendo las narraciones de su ciudad natal.

Con esa idea, comenzó a reunir las crónicas que circulan de boca en boca para conectarlas con los sitios en los que tuvieron lugar.

Las 10 leyendas han sido impresas junto con un mapa para seguir un recorrido para encontrarse con fantasmas, aparecidos, muertes misteriosas y milagros.

El misterio del fantasma de la dama, como si sucediera hoy

“Comienzas en el zócalo, un sitio muy transitado. Te vas saliendo hasta llegar a lugares menos conocidos por el turismo, por ejemplo, el Callejón del Muerto, que es oscuro y da miedo entrar.

Luego regresas a un recinto más visitado, la basílica de la Soledad, detalla Daniel Brena, autor de esa guía que invita a caminar unos 40 minutos por la ruta del mapa, mientras se lee cada relato en líneas breves.

Los sitios carecen de alguna placa o indicación de lo que, se dice, ahí ha acontecido. En Oaxaca hay muchas leyendas e información, tanto de la arquitectura o de lo sucedido. Sin embargo, nadie había conectado directamente los lugares con las historias. Existen libros sobre la ciudad, algunas historias. La guía es una ruta marcada en un mapa para que cualquiera pueda buscar estos sitios, no sólo los visitantes, sino hasta los que vivimos aquí.

Conocer los lugares y sus anécdotas recrean una vivencia diferente, muy similar a la manera de recorrer un museo, donde se ven las piezas, pero cuando puedes leer las cédulas informativas y descubres lo que hay detrás, te conectas más emocionalmente con los espacios y las obras, explica el autor.

Dejar libre la imaginación del aventurero urbano

Desde la infancia, Daniel Brena conoce sobre incidentes sobrenaturales. Incluso, algún taxista le ha narrado el mismo hecho misterioso, el del fantasma de la dama, como si le hubiera ocurrido a él. Entonces es interesante, porque no es sólo una leyenda, sino por la forma en que lo cuenta es algo que ocurre en estos días.

Otros sucesos datan de siglos atrás, como la leyenda de la Soledad, de 1620, cuando unos arrieros que viajaban desde Veracruz hicieron una escala para descansar. Una piedra como vestigio de lo ocurrido yace a la entrada de ese templo.

La pequeña guía, en formato de bolsillo, comienza con el mapa de las calles por recorrer, con las marcas de los 10 puntos por descubrir; luego las historias narradas de manera breve, acompañadas con ilustraciones del también oaxaqueño Marco Velasco, creador de imágenes que trabajan en un plano diferente al espacio físico, en un nivel subjetivo que permite dejar libre la imaginación del aventurero urbano.

El itinerario se aleja del clásico recorrido turístico, por ejemplo, sobre el corredor Macedonio Alcalá, donde se ubican museos, tiendas de artesanías y restaurantes tradicionales.

Ante las muchas historias que fluyen, Daniel Brena propone un recorrido ameno y fácil por las calles de la ciudad de Oaxaca al conectar distancias para caminar en un tiempo razonable.

La guía en formato de bolsillo, Muertos y aparecidos: un recorrido por Oaxaca, se presentó en el Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca (IAGO), fundado por el pintor y activista Francisco Toledo; ahí se vende y en varias tiendas de diseño y librerías en esta ciudad siempre rica en colores y sabores.