Isonomía: Amnistía y lucha comunicacional

Alberto Alonso Criollo

Recientemente Andrés Manuel dijo que habría que analizar la posibilidad de amnistiar al narco; si esto resolvía el problema de la violencia en México. Acto seguido, llegó el linchamiento de los “opinadores” de los medios masivos de comunicación; de actores económicos y políticos relevantes del sistema, incluidos los propios jefes del ejército que calificaron de irresponsable, entreguista y absurda la propuesta.

La paradoja pues es que quienes han sido acusados de muy probables vínculos con el narco y que en el menor de los casos, hayan sido incapaces de detener la ola de violencia y atropellos por parte de la delincuencia organizada que sufre el país, estén rasgándose las vestiduras contra la propuesta de amnistía. ¿Acaso temen que en el reacomodo salga a la luz la trama de complicidades con los grandes y pequeños capos que han azotado nuestro país?

Lo destacable de todo esto es que no es casual que todos los que cuestionaron la propuesta de analizar el tema, estén del lado de los contendientes de AMLO en el proceso electoral en marcha. Lo que estamos viviendo ya es el debate comunicacional en torno de la lucha por la presidencia de la república y del modelo de economía y política que habrá de prevalecer en nuestro país en los próximos años.

Es decir que vemos en todo su esplendor la lucha comunicacional entre dos bandos en torno de una propuesta que lejos de debatirse o analizarse, se condena. Medios masivos y élite políticas con posición privilegiada en el sistema en contra de la propuesta de AMLO. Esta controversia expone puntos esenciales de la lucha que se ventila.

Visto en una perspectiva sistémica y en un análisis riguroso de la propuesta, podrían encontrarse varias perspectivas positivas. Si la propuesta de perdón parcial de esas personas que lideran los grupos de la delincuencia organizada fuera la solución efectiva para volver al funcionamiento de una sociedad apegada al estado de derecho; sin duda, que una buena parte de la sociedad apoyaría la propuesta.

Pero no. Los poderes fácticos del país, los medios masivos y la clase política están utilizando cualquier declaración de AMLO para denostarlo porque saben que de los que se trata no es de analizar y resolver los grandes problemas del país. Al contrario, de lo que se trata es que esas clases mantengan el poder que han ostentado por espacio de 35 años.

Valdrá la pena que los partidarios de Andrés Manuel entiendan plenamente que diga lo que diga el líder nacional, será manipulado para que la sociedad lo interprete negativamente. Aceptar a pie y juntillas la interpretación de los medios masivos, será un tremendo error.

Lo que importa interiorizar es que tenemos que incentivar el diálogo social, de tal manera que logremos la interpretación positiva del mensaje del Líder.

Esa por supuesto que es una tarea posible que puede desplegarse en el seno de los comités de base que deben de estar permanentemente atentos a la correcta interpretación y análisis de los mensajes propios y de los contendientes. Esos comités pueden multiplicar y orientar a otros sectores sociales en esa lucha que ya está en marcha y que habrá de recrudecerse conforme avanza el proceso electoral.

Ya lo hemos dicho en otros espacios, es crucial para el proyecto de AMLO, incidir plenamente en ese ámbito del diálogo social donde se constituyen los bastiones en contra de las oleadas comunicacionales de los medios masivos de comunicación al servicio de la preocupada oligarquía nacional.