Fin del régimen de Kadhafi -1ra. Parte

Antonio Moreno Castañeda.

Al inicio del gobierno de Kadhafi en Libia se nacionalizó el petróleo, los bancos y la tierra, permitiendo sólo pequeños negocios privados; este régimen fue laico aunque cercano al Islam, religión mayoritaria en este país. Los recursos petroleros permitieron al gobierno libio, durante esos años, dotar a su población de servicios básicos gratuitos, además de garantizar el derecho al trabajo. Fue este un gobierno que buscaba promover la igualdad entre hombres y mujeres, algo complicado de lograr en un país musulmán, Libia también consiguió, con el gobierno de Kadhafi, lograr la alfabetización del 83% -aproximadamente- de su población;  sin embargo también reprendía con dureza a sus el opositores llegando inclusive a cometer violaciones de los derechos humanos, además también se realizaron purgas dentro del aparato gobernante, cuando hubo intentos de sublevación, o cuando algún miembro de este aparato cometía algún error, considerado por Kadhafi, grave; Libia cuenta con una población pequeña de poco menos de 6 millones de habitantes, lo que unido, sobre todo, a su riqueza petrolera, lo llevó a conseguir el mejor Índice de Desarrollo Humano de África durante el gobierno de Kadhafi.

En el contexto internacional Libia buscó la integración de los países africanos, al igual que la integración de los países árabes, además de ser un activo participante en el movimiento de los países no alineados. El mencionado régimen fue acusado de apoyar a grupos terroristas como el Ejército Republicano Irlandés o la ETA, que cometían actos contra las potencias occidentales, en el conflicto chadiano Libia fue derrotada, con ayuda francesa; sin embargo a inicios del siglo XXI el gobierno de Kadhafi se fue reconciliando con los gobiernos occidentales –sobre todo con Estados Unidos, Reino Unido y Francia- con quienes se había enfrentado, permitiendo, inclusive, el ingreso de nueva cuenta de las grandes empresas petroleras occidentales a su territorio, para manejar parte del petróleo libio. Durante los atentados del 11 de septiembre del 2001 en Estados Unidos, perpetrados por Al Qaeda, el gobierno de Kadhafi se solidarizó con el gobierno estadounidense, e inclusive existen testimonios de que detuvo y torturó a miembros de Al Qaeda dentro de Libia. Sin embargo en febrero de 2011 la denominada “primavera árabe” –o en “invierno de la CIA” como le llaman algunos- llegó a Libia, después de empezar en Túnez, iniciando con protestas, supuestamente, populares, estas protestas reclamaban la democratización de la vida política libia, ya que el régimen encabezado por Kadhafi llevaba más de cuarenta años en el poder; las protestas se transforman en levantamiento armado, los rebeldes se apropian de algunas ciudades, las fuerzas gubernamentales contraatacan recuperando dichas ciudades, por lo que los rebeldes piden la intervención de los países de la OTAN, los cuales acceden atacando a las fuerzas de Kadhafi, lo que lleva a la derrota de estas últimas. Para el analista egipcio-francés Samir Amín, estos levantamientos en Libia no fueron ni populares ni pacíficos, más bien fue un plan orquestado por las potencias occidentales, con el propósito real de apropiarse de los recursos naturales -siendo los más importantes el petróleo, el gas y las reservas de agua dulce- propiciando dichas potencias, después del fin del régimen de Kadhafi, la fragmentación del estado libio en pequeños territorios.