Detrás de la noticia: Lucran políticamente con ayuda a los damnificados

Alfredo Martínez de Aguilar.

Ciudad de México. ¿Qué terrible maldición pesa sobre el poder y el dinero? ¿Por qué aquellos políticos que lo detentan o llegan a tenerlo enloquecen en mayor o menor medida por la malsana soberbia!

La enorme sabiduría popular sintetiza en unas cuantas palabras la explicación mas acabada al afirmar simple y sencillamente “el poder marea a los inteligentes y enloquece a los pendejos”.

El priista Carlos Salinas de Gortari y el panista Vicente Fox Quesada son quienes mejor ilustran esta cruel realidad política como ejemplos paradigmáticos de las miserias políticas en México.

Ninguno de los dos debió ser presidentes. El priista, porque fue derrotado por Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano y el panista porque estaba inhabilitado constitucionalmente al estar loco.

El chaquetero saltimbanqui Manuel Barttlet Díaz, 29 años después del fraude reveló que Salinas no ganó en 1988, pero se manipularon las cifras para entregarle la Presidencia de México.

Fox, tampoco debió ser presidente de la República porque está enfermo. Padece el Síndrome de Klinefelter, cuyos principales características son gigantismo físico e infantilismo genital, lo que facilitó la anulación de su matrimonio con Lilián de la Concha al no consumarse nunca la relación marital.

Que Fox tenga pene infantil o descenso incompleto de uno o ambos testículos es lo de menos. El problema mayor son sus graves trastornos emocionales que se traducen en ansiedad y depresión permanentes. Perversa como ella sola, Martha Sahagún, se aprovechó de la capacidad diferente de Vicente para convertirse en la primera dama.

Ello explica que Fox sea dependiente al consumo del antidepresivo Prozac. Y que tenga una conducta bipolar al estilo de la Chimoltrufia «como dice una cosa dice otra». Por el retraso en el área del lenguaje, lectura y comprensión, da frecuentes bandazos.

Equivocadamente el pueblo tenía la impresión que los ricos y empresarios eran íntegros, es decir, honestos intelectualmente, no solo materialmente, pero resultaron los peores corruptos.

¡Cómo olvidar el saqueo en el Ayuntamiento capitalino de Luis Julián Ugartechea Begué o del propio Gabino Cué Monteagudo en el Gobierno del Estado! Candidatos coalicionistas del PAN.

Lamentable y dolorosamente, los dos han tenido hasta ahora impunidad total garantizada, gracias a sus amplísimas redes de corrupción por sus lazos familiares y políticos con el segundo presidente panista, Felipe de Jesús Calderón Hinojosa.

A diferencia de muchos priistas, generalmente hijos del pueblo, Ugartechea y Cué son juniors de la vallistocracia, egresados de las supuestas mejores universidades privadas del país.

Los rojetes de la izquierda, siempre mercenaria, tampoco cantan mal las rancheras de la corrupción. Ahí están “Los Chuchos”, Jesús Ortega Martínez y el ex guerrillero Jesús Zambrano Grijalva.

El ejemplo mejor logrado es el propio Manuel Andrés López Obrador (Malo) financiado desde sus tiempos de perredista presuntamente por el crimen organizado y el narcotráfico.

Una de las mayores y mejores pruebas de ello es la venta de la presidencia municipal de Iguala, Guerrero, al Cártel Guerreros Unidos, a través de José Luis Abarca Velásquez y su esposa María de los Ángeles Pineda Villa.

Por puesto, que los priistas de ayer y hoy se llevan las palmas, como ocurre con la condenable actitud de lucrar políticamente con la ayuda a los damnificados. Suman cinco denuncias contra diputados por aprovechar la tragedia de sismo para promoción. Las denuncias fueron interpuestas contra diputados del PRI, Morena, PT y algunas personas más.

Son cinco las denuncias que están en el Instituto Estatal Electoral y de Participación Ciudadana de Oaxaca (IEEPCO), en contra de diputados locales del PRI, Morena y el Partido del Trabajo, por la presunta promoción personalizada y utilización de recursos públicos mediante la distribución de víveres a damnificados del sismo del 7 de septiembre de 2017 en el Municipio de Juchitán, entre otros del Istmo de Tehuantepec.

Según un informe de la Comisión de Quejas y Denuncias de Procedimiento Contencioso Electoral o Procedimientos Administrativos Sancionadores los diputados del PRI, Donovan Rito García; de Morena, Candelaria Cauich Ku; Dante Montaño Montero del PT; Eunice Pacheco, de Morena, y éste mismo instituto político, han sido denunciados.

El IEEPCO inició de oficio una serie de denuncias contra quien resulte responsable, por la entrega de despensas y ayudas a damnificados en las imágenes que más aparecen diputados locales del PRI destaca Samuel Gurrión Matías.

Los denunciantes -tres quejas interpuestas por el partido Movimiento Ciudadano (MC)- acusan que los legisladores y actores partidarios, realizan actos que contravienen lo dispuesto en el Reglamento de Quejas y Denuncias; la Convención sobre los Derechos del Niño y la Niña; y la Convención Americana sobre Derechos Humanos.

El pasado 19 de septiembre, el Consejo General del IEEPCO, exhortó a servidores públicos, partidos y actores políticos para que se abstengan de realizar promoción personalizada y propaganda político-electoral en las acciones de ayuda humanitaria a los damnificados de los 283 municipios en los que fue declarado el desastre en Oaxaca.

Desmienten que Sedesol desvíe tráiler con víveres

El controvertido delegado de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), Alejandro Avilés Álvarez finalmente se salvó de la denuncia sobre el presunto desvío de un tráiler con víveres a la sede de la Sedesol en Juchitán.

Estudiantes de la UNAM denunciaron que un tráiler con víveres, que se había acordado se entregaría a la poeta Natalia Toledo, hija del artista Francisco Toledo, fue desviado a las oficinas de la Sedesol en Oaxaca.

En un comunicado, la Comisión de Redacción de la Asamblea del Estadio Olímpico Universitario explicó que el lunes pasado, mientras se desarrollaba una asamblea en la que participaban estudiantes de distintas facultades, se descubrió que un tráiler lleno de víveres se dirigía hacia la Zona Militar de Ixtepec, en Oaxaca.

Luego de ello, una comisión surgida de la asamblea impidió la salida del tráiler, y se decidió que el destino de esa unidad no fuera un campo militar, y en cambio se eligió como destino Juchitán, donde lo recibiría Natalia Toledo.

Incluso, autoridades presentes en el estadio, entre las que se encontraba Mireya Ímaz Gispert, directora de la Dirección General de Atención a la Comunidad (DGACO), expresaron su conformidad con la decisión.

A partir de ese momento, refieren los jóvenes, “se formó una comisión que permaneció la noche del 25 y madrugada del 26 de septiembre resguardando al vehículo que saldría a las cinco de la mañana”.

Sin embargo, justo a las cinco de la mañana una patrulla de la Policía Federal y cinco elementos armados con metralletas se presentaron al sitio.
Junto al tráiler con víveres, un camión vacío también preparaba su salida. Enseguida, la PF escoltó al tráiler cargado que portaba las placas delanteras 526-DF-6 y 639-XS-6 como placas traseras.

No fue todo, pues Mireya Imaz informó que Natalia Toledo había confirmado por vía telefónica y SMS el contacto con el chofer y recepción del camión.

Al verificar el dato, Natalia Toledo “nos comunicó que esta información era falsa y que el tráiler no había llegado aún a su destino”.

“Tras estos hechos llamamos al conductor y responsable de la entrega, el señor Eduardo Éver, quien nos comunicó que el tráiler fue descargado en Juchitán, en una sede de Sedesol de dicho poblado.

“Luego de preguntar a Eduardo Éver por qué se había cambiado el sitio de entrega, nos dijo que fue ‘su jefe’, de quien no pudo precisar el nombre, quien había dado la orden que se descargara el tráiler en ese sitio”.

Por ello, los brigadistas exigen que “los responsables del desvío de la ayuda humanitaria den una explicación de por qué recurren al engaño, la simulación para entregar los productos a dependencias gubernamentales y al Ejército. Exigimos que los víveres que se encuentran en el Estadio Olímpico Universitario se entreguen a organismos y grupos de la sociedad civil, y directamente a los afectados de los sismos del 7 y 19 de septiembre”.

Según información de Pedro Matías en proceso la poetisa Natalia Toledo desmintió la información de la Comisión de Redacción de la Asamblea del Estadio Olímpico Universitario, en el sentido del envío de un tráiler con víveres para los damnificados del terremoto en el Istmo de Tehuantepec, unidad que supuestamente fue desviada a oficinas de la Sedesol en Oaxaca.

“Yo no sé qué pasó con su camión, no sé qué chofer o si hubo un saqueo, lo que no se vale es que mencionen a mi papa (el reconocido pintor Francisco Toledo) y a mí”, confirmó la también diseñadora de ropa y joyería.

Lo que sí acepta la artista zapoteca es que en algún momento “tuve una relación (telefónica) con una señora, creo de nombre Candelaria, y después me hablaba un chavo y, mientras hablaba, se oía como una discusión alrededor, y yo les decía, ‘estoy trabajando, decide qué van a hacer, a quién van a mandar y el nombre del chofer, y luego me llaman. No me hablen para decirme en qué van’”.

Luego la mujer dijo a la escritora que “‘estamos trabajando acá, llueva o tiemble estamos coordinando chavos todo el día, yo acabo cansada, y esto ya se politizó’, decía y yo no entendía nada, pero con la idea de que van a mandar una ayuda me quedé a escuchar las indicaciones. Al final dijeron que venía un chofer y me teléfono se saturó y luego perdí señal”.

Sin embargo, agregó la poetisa, “esa señora Candelaria me escribía por Whatsapp si sabía algo del chofer, y no tenía nada, y al final me dice Mardonio Carballo que hay una nota de que desviaron a Sedesol, que se llevaron un camión que estaba destinado a ti, pero no vi el camión, no vi al chofer, nunca llegó a Juchitán y, si llegó tampoco lo vi, ni sé si Sedesol les bajó todo, nada.

“Le escribí a la señora Candelaria y le dije, ‘no se vale que menciones a mi papá y a mí en una nota, y no nos consultes, porque a mí quedaron de enviar una ayuda y tengo fe y esperanza en la humanidad y, entonces, yo digo sí, y yo voy a su encuentro, mando chavos a su encuentro y doy señales de cómo vamos a ir para protegerlos en la carretera en la entrada de Juchitán, y así es como hemos trabajado. Pero de repente sale una nota y no me consultas, no sé qué pasó con tu camión, si existió el camión o no”.

La poeta zapoteca censuró este tipo de hechos porque “entre chisme, información, no sé lo que sea, porque ¿a quién le conviene desvirtuar todo este trabajo?, ya la gente tiene miedo. Ahora llegó un conocido mío con nueve toneladas y ya le dijeron que la Séptima Sección es peligrosa y tienen miedo, ni siquiera verifican la información”.

Y es que la Comisión de Redacción de la Asamblea del Estadio Olímpico Universitario difundió un comunicado donde supuestamente estudiantes de la UNAM denunciaron que un tráiler con víveres, que se había acordado se entregaría a la poeta Natalia Toledo, fue desviado a las oficinas de la Sedesol en Oaxaca.