Vientos de tiranía

Es natural, el magisterio ya exacerbó las diferencias entre quienes comparten el movimiento y entre quienes creen que es chantaje. Oaxaca se encuentra polarizada.

El intento de no dejar morir el recurso supremo de la rebelión trae consecuencias. Hoy, ya con indicio de desbasto de alimentos, combustible  y en poco tiempo, de seguir así las cosas, una parálisis del flujo del efectivo. El Estado tiene en gran medida la culpa, a oídos sordos, palabras necias.

Ojalá no se olvide que es indispensable para la existencia de una sociedad democrática la libre manifestación. No así la represión, el uso excesivo de la fuerza y el patrocinio de grupos que alienten o cometan delitos. A todo esto, se sienten ya, los vientos de tiranía