16 años de mirar al mundo indígena….y va por más: Roberto Olivares

“Al principio tú piensas que quieres ayudar a los demás, es el discurso que te vendes a ti mismo, pero más bien yo quería saber quién era yo , y no lo podía saber si no me acercaba a la raíz, que nunca se me enseñó ni se me mostró, la raíz indígena”.

Así define el documentalista Roberto Olivares Ruiz, su motivación básica para haber hecho al documental sobre el mundo indígena, una de sus principales motivaciones, y agrega:

“Siempre he sentido que los mexicanos tenemos un problema de identidad muy fuerte . Yo que nací y crecí en el D.F , estudie en escuelas privadas todo el tiempo, crecí con muchos prejuicios, racismo y clasismo”

Olivares fundo hace 16 años(junto a Juan José García, Guillermo Monteforte, Sergio Julian Caballero , Clara Morales , Severino Hipólito, Héctor García y Tonatiuh Díaz), el colectivo de video indígena Ojo de Agua,” una cosa rara, un hibrido entre una productora social y una ONG . Producimos documentales vinculados con temas de comunidades indígenas o movimientos sociales, pero también tenemos un proyecto más amplio, que es dar talleres a las comunidades, apoyar a grupos de jóvenes que quieren echar a andar ya sea una radio comunitaria o algún tipo de pequeño centro de producción de video”

“Mis socios trabajaban en el Centro de Video Indígena, yo llegue ahí a hacer unos transfers de betacam. En ese momento estaba en una crisis, porque me estaba yendo muy bien con mi productora, pero no estaba a gusto con hacer comerciales en súper VHS con un equipo de juguete, y ellos estaban en crisis porque tenían broncas con un delegado que ya los había tomado como su centro de producción personal, y entonces platicando de las crisis de cada quien, surgió Ojo de Agua”

Silvestre Pantaleón, es el documental que marca un antes y un después personal y profesionalmente para Olivares, con el cual ganó el premio al mejor documental en el Festival de Cine de Morelia en el 2011, además de otros festivales como el del DOCS D.F y el de Montreal. Estuvo en Canal Once y se presentó en una muestra de cine mexicano en un evento realizado para las Olimpiadas de Londres.

“Fue la culminación de un proceso de trabajo de quince años, para mí y para Ojo de Agua. Antes de Silvestre tenía muy claro que a mis trabajos les faltaba, les veía sus fortalezas, les veía sus debilidades. Y con Silvestre fue cuando realmente sentí que así me gustaba, que ya no le movería nada “

Silvestre Pantaleón narra la lucha que un anciano del pueblo nahua de San Agustín Oapan, Guerrero, emprende al intentar reunir el dinero que necesita para que le hagan una ceremonia de curación, conocida como «levantamiento de sombra». Con tal de conseguirlo, don Silvestre hace lo único que sabe y que quizá sólo él sigue haciendo actualmente: producir objetos religiosos y de uso cotidiano con la fibra del maguey y la palma

“En el documental uno puede soñar cosas sobre un tema o sobre un personaje, pero ya a la hora de la hora no te da el personaje . En este caso todo se fue dando .A Silvestre Pantaleón llegué por una chamba, un antropólogo me contrato para ir a documentar su investigación “

Mas lo que se dice en Silvestre Pantaleón lo importante es lo que se muestra, uno puede vivir el ritmo de vida que se vive en el pueblo del protagonista. No solo entiendes que hacen y como lo hacen los personajes del documental, Sino que Olivares te pone ahí, oyendo los pájaros mientras Don Silvestre jala la cuerda y confecciona su lazo.

Mostrando partes íntimas y breves de la vida de una familia indígena, que no se habían visto hasta ahora en toda su justa universalidad, con la esposa de Don Silvestre preguntándole donde dejo su mecapal, y el viejito canijo atajándola y contestándole que ella fue la que lo uso, que mejor vaya a buscarlo porque si no ya no fue a regar

El documental esta hecho sin entrevistas, con los diálogos entre los personajes reales contando la historia, apuntalada por las propias reflexiones internas de Don Silvestre Pantaleón . Es un documental realizado como si fuera una ficción con una historia simple y de una inmediatez colectiva.

Un hombre mayor acercándose al momento de morir, sin saber cómo va hacerle para sobrevivir los años que le quedan , porque cada vez su cuerpo le responde menos. El acento no está en la etnicidad, está en la vida y en cómo sobrevivirla

“Es muy difícil como alguien ajeno a una comunidad, que hagas un trabajo sobre esa comunidad que no acabe siendo etnográfico. Que no acabe siendo –te digo como desde mi mirada chilanga , veo esta comunidad”

“Por eso nos parece tan importante para los que formamos Ojo de Agua que los chavos de las comunidades vayan aprendiendo y desarrollando capacidades para contar sus propias historias. Para que cada vez veamos historias que paradójicamente pueden ser mucho más locales y contadas desde adentro de una comunidad, pero que puedan ser mas universales”

Para mirar el futuro, Olivares… se remite al pasado

“Ojo de agua nos costó mucho al principio, en la parte económica, pero poco a poco nos permitió sobrevivir para al final convertirse en un proyecto de vida. Somos ocho personas que hemos convivido durante 16 años en un ambiente de respeto, de armonía”

“Estamos ahorita concentrados en unos talleres de video para niños que han dado por resultado unos pequeños documentales. Donde ellos deciden de que quieren hablar y que quieren mostrar, y el chiste es que ese video va a otras comunidades , animando a los niños de esas comunidades a hacer también sus propios videos , estableciendo así un intercambio epistolar entre los pequeños en el que no explican cómo ven ellos sus propios pueblos”

Respecto a las comunidades indígenas, a las que ha visitado, entendido, documentado, durante más de 15 años, Olivares las define de frente y de perfil

“En las noticias lo que vas a escuchar es que esos indígenas son poco civilizados y votan a mano alzada, pero cuando tu entiendes como funciona una comunidad y cuáles son sus sistemas normativos, acabas dándote cuenta que su sistema (de usos y costumbres) es mucho más democrático , mucho más avanzado en términos de igualdad , de respeto “

“El consenso, que es un concepto todavía mucho más complejo que la democracia, y se logra en muchos pueblos. En la democracia técnicamente hay 49 personas contentas y 51 descontentas, es decir, divide. En el consenso nadie decide totalmente lo que propone, y se decide parcialmente lo que todos quieren . Se llega a una mediación y no hay una división de los grupos sociales.”

“Por eso es muy delicado que entren los partidos políticos a las comunidades, pues rompen con esa parte clave para que una comunidad se mantenga cohesionada”