El taxismo oaxaqueño y su competencia salvaje

Con la riña suscitada ayer en las inmediaciones del edificio del Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO), entre taxistas del sitio Hidalgo y taxistas del Sitio Libertad, esto por la posesión de un sitio donde hacen base, vuelve a quedar de manifiesto el clima de incertidumbre, que empieza a permear entre los integrantes del gremio de taxistas oaxaqueños, el cual hasta altura entre enconos, peleas campales y competencia desmedida de gremio ya tiene muy poco.

“Los dirigentes de plano no sé que estaban pensando cuando aceptaron esa orden del municipio de pintarnos de amarillo a todos, nos vinieron a amolar todavía más “declara Javier, “chafirete” (como al le gusta llamarse) de uno de los sitios de taxis presentes en el Centro de la Ciudad de Oaxaca.

“Se supone que la medida era para combatir a los foráneos, para que de una vez se quitaran los copetes y las diademas (letrero sobre el toldo del automóvil que dice taxi), porque estaba prohibido por la ley, pero salió peor “

A Javier lo complementa su compañero Julio, taxista joven con no más de cuatro años en el oficio, “ahora los foráneos están en todos lados, solo tuvieron que pintarse de amarillo. El otro día que doble turno y fui a dejar un pasaje a la colonia Reforma me encontré con dos taxis de Pueblo Nuevo, uno de ellos hasta me agandalló a un cliente que ya se iba a subir a mi taxi”.

“Antes los foráneos tenían que avisar por radio que venían a dejar pasaje al centro, para que les diéramos permiso de entrar, ahorita ya les vale, y como además son un chingo, pues peor”.

A lo que se refiere Javier es a los más de 28000 taxis foráneos, que circulan por Oaxaca frente a los cuales los dos mil quinientos taxistas adscritos a sitios de taxis que se encuentran en el centro, palidecen por completo.

“Por eso luego les ponen una golpizas a nuestros compañeros, a mí no me ha tocado, pero se dé taxistas de acá del centro a los que han dejado como santo cristo un grupo de foráneos. Se arma una bronca por el pasaje y cuando se da cuenta ya lo rodearon tres foráneos que le dan tan duro que ni las manos mete ”.

Pero qué hay de los taxistas del centro, ¿no hay ninguno que este para echarle la mano a un compañero?

Julio responde, “pues sí , pero ya entre los mismos taxistas del centro ya hay mucha desunión, y también es que en el sitio siempre nos dejan claro que lo primero es el pasaje, así que si nos avisan por radio que están golpeando a un compañero , pues primero tenemos que ir a dejar al cliente a su destino, y ya luego irlo a auxiliar. Y cuando llegamos pues el compañero ya está bien madreado“.

“Cada vez está más difícil esto del taxi, más competencia y además desleal. El que haya sitios de taxis antes era como para dejar claro a quien le correspondía su parte de la ciudad, ahorita y más con eso de que nos pintaron a todos del mismo color, eso ya no importa”, reflexiona Javier, con más de quince años manejando un taxi.

Como en todo el país, en el taxismo oaxaqueño los espacios se reducen y las tensiones crecen.

“A veces es hasta como una guerra, y no le exagero. Vas a a recoger a la persona que te hizo la parada desde media cuadra antes y en eso y salido de quien sabe dónde, se te mete otro taxi y te roba el pasaje. Así nada más“

Javier escucha a Julio y no puede evitar soltar una reflexión, “me gustaría decir que para que pelear, que el suelo está muy parejo y que para todos sale, pero pues no, ahorita ya no es así”.