ETA reafirma su voluntad de desarme total y pide mejoras para sus presos

La banda terrorista ETA ha emitido un nuevo comunicado en el que expresa su decisión de completar su proceso de desarme “hasta el último arsenal”. El escrito, remitido a la web del diario Gara, está fechado el pasado lunes 24 de febrero, dos días después de la emisión del vídeo en el que dos encapuchados mostraban a dos miembros de la llamada Comisión de Verificación Internacional, un pequeño arsenal de pistolas y explosivos, que posteriormente los terroristas metieron en una caja de cartón y se llevaron de nuevo consigo, erosionando el papel de los mediadores designados por la propia banda.

En su comunicado, esperado precisamente para el pasado domingo, ETA pretende garantizar que sus “armas, explosivos y dispositivos” se encuentran “fuera de uso operativo” y que ya existe un método prefijado con el grupo de verificadores encabezado por el finlandes Ram Mannikalingam mediante el cual la comisión comprabará el efectivo cierre de los zulos y dispondrá de un inventario de los armas todavía en poder de la banda.

El proceso de sellado de arsenales ha comenzado y el compromiso de ETA es llevarlo hasta el final, “hasta el último arsenal”, asegura la banda en el nuevo comunicado. Sin embargo, la banda no menciona ningún tipo de entrega de las armas y reclama “diálogos y acuerdos” para “superar todas las consecuencias del conflicto, incluyendo el desarme”. La organización terrorista reclama así una negociación sobre sus presos. De hecho, en el texto hace una mención a la “cruel política penitenciaria” y a la “urgencia de terminar con la conculcación de derechos que padecen” los que la organización denomina los presos políticos vascos”.

El comunicado no hace referencia alguna a un desarme incondicional. Es más, asegura que no depende solo de “la voluntad de ETA y de la profesionalidad de la Comisión de Verificación Internacional”. Datado al día siguiente de la comparecencia de los verificadores ante el juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno para informar sobre las circunstancias en las que se grabó el vídeo de la impostada entrega de armas, ETA advierte de que los ataques y obstáculos al proceso pueden condicionar gravemente la viabilidad del sellado y pide “responsabilidad” a “todos los agentes”.

Se trata del undécimo comunicado de ETA desde el cese definitivo de la violencia del 20 de octubre de 2011. El anterior remitido fue dado a conocer el 7 de febrero pasado y anunciaba que haría “aportaciones significativas” al proceso de fin de la violencia en el País Vasco.