Más de 30 colectivas juveniles, organizaciones civiles e instituciones educativas emitieron este martes un pronunciamiento para denunciar la alarmante crisis que viven las juventudes en Oaxaca.
Y al mismo tiempo exigir una respuesta inmediata del gobierno estatal (@GobOax) ante lo que califican como una crisis social y laboral que afecta profundamente a las juventudes, según un análisis de la situación de este sector en la entidad.
Convocados bajo el lema “No somos futuro, somos presente”, los participantes denunciaron las condiciones de precariedad, exclusión y violencia estructural que enfrentan cotidianamente.
Según expusieron, el salario promedio por hora para jóvenes en Oaxaca apenas alcanza los 33.8 pesos —menos de dos dólares—, la mayoría sin contrato ni acceso a seguridad social.
Además, alertaron sobre un fenómeno especialmente preocupante: la desaparición de mujeres jóvenes. Entre 2022 y 2025, más de 900 casos han sido registrados en el estado, de acuerdo con cifras expuestas por las organizaciones. “Exigimos investigaciones serias, acompañamiento integral a las familias y sanciones ejemplares para funcionarios que han incurrido en omisiones graves”, señalaron durante el acto.
El encuentro reunió también a jóvenes indígenas, afrodescendientes, LGBTIQ+ y personas con discapacidad, quienes visibilizaron la exclusión histórica de sus comunidades en las políticas públicas. “No hablamos solo de trabajo o educación: hablamos de dignidad, de acceso a la salud mental, de espacios seguros y del derecho a participar en decisiones que afectan nuestras vidas”, subrayaron.
Como parte de su movilización, los colectivos entregaron al gobierno estatal un pliego con ocho demandas prioritarias: garantía de empleo digno, acceso gratuito a salud emocional, cese a la criminalización de juventudes, atención efectiva a casos de desaparición, participación activa en políticas ambientales, educación inclusiva, erradicación de violencia institucional y presupuestos con enfoque generacional.
Las organizaciones advirtieron que mantendrán sus acciones públicas hasta que sus demandas sean atendidas con seriedad. “Nos niegan el presente, pero no nos vamos a quedar callados. Somos parte activa de esta sociedad y exigimos ser escuchados”, concluyeron.




















