Las condiciones de la autopista Barranca Larga–Ventanilla, principal vía de conexión entre la capital del estado y la región de la Costa, continúan deteriorándose sin que autoridades federales intervengan, pese al alto flujo vehicular y a los constantes reportes de incidentes.
Durante el pasado fin de semana, usuarios documentaron al menos un camión con daños severos y varios vehículos varados a consecuencia del mal estado de la carpeta asfáltica, situación que fue difundida ampliamente en redes sociales.
Automovilistas señalaron la presencia de baches, desprendimientos y tramos irregulares que representan un riesgo permanente, especialmente en temporada vacacional, cuando se incrementa de forma considerable el tránsito hacia destinos turísticos de la costa oaxaqueña.
A pesar de los señalamientos públicos y denuncias ciudadanas, Caminos y Puentes Federales (Capufe) y la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) no han anunciado acciones de mantenimiento o reparación, lo que ha generado inconformidad entre transportistas y usuarios frecuentes de la vía.
Ante la falta de respuesta, ciudadanos urgieron la intervención del Gobierno federal para atender una carretera considerada estratégica para la movilidad, el turismo y la actividad económica del estado, advirtiendo que la omisión podría derivar en accidentes de mayor gravedad.




















