Los deudos niegan haber recibido cualquier tipo de ayuda o seguro por parte del gobierno municipal, contradiciendo un comunicado oficial
En un comunicado urgente dirigido a la opinión pública, familiares de Gudelio Miguel Ortiz y Ricarda Reyna Valencia Canseco —fallecidos el pasado 24 de septiembre al verse involucrados en un accidente con un camión recolector de basura municipal— desmintieron categóricamente la versión del Ayuntamiento de Oaxaca de Juárez, que aseguraba haber brindado apoyo y activado un seguro para los afectados.
Según el pronunciamiento de la familia, no ha existido acercamiento, comunicación ni respaldo alguno por parte de las autoridades municipales.
“Es completamente FALSO que hayamos recibido algún tipo de apoyo, acompañamiento o que se haya ‘activado un seguro de cobertura’ para respaldarnos en este difícil proceso”, señala el texto. Los deudos calificaron de “insensible y revictimizante” el comunicado oficial, al que acusan de “lucrar con nuestro dolor”.
El accidente, ocurrido en la Avenida Ignacio Bernal, conmocionó a la localidad y puso bajo reflectores las condiciones de seguridad de la flota vehicular del municipio.
Sin embargo, lejos de encontrar contención institucional, la familia asegura enfrentar en solitario los gastos y trámites funerarios. “Nos hemos sentido completamente solos y desamparados”, denunciaron.
El texto, firmado de manera colectiva, exige al Ayuntamiento que asuma su responsabilidad “con hechos reales y no con palabras vacías”, y reclama justicia para sus familiares. Asimismo, buscan evitar que la ciudadanía sea “engañada” y que se piense que han llegado a algún acuerdo o que no necesitan ayuda.
Hasta el momento, el gobierno municipal no se ha pronunciado sobre estas acusaciones. La situación refleja una profunda fractura en la confianza de la ciudadanía hacia sus instituciones y deja en evidencia las fallas en los protocolos de atención a víctimas en casos de tragedias públicas.
La sociedad de Oaxaca de Juárez espera una respuesta clara y transparente de sus autoridades, mientras la familia afectada clama por solidaridad y, sobre todo, por verdad.




















